El proyecto contempla la producción de unas 880.000 toneladas anuales de combustibles sintéticos a partir de hidrógeno verde, con primeros embarques previstos para finales de 2029 El gobierno de Uruguay evalúa reubicar dentro del departamento de Paysandú la planta de combustibles sintéticos que proyecta la multinacional HIF Global, en un intento por destrabar simultáneamente las tensiones diplomáticas con Argentina y avanzar hacia la concreción de la que sería la mayor inversión privada en la historia del país, estimada en 5.385 millones de dólares en su etapa final.
El intendente de Paysandú, Nicolás Olivera, presentó la propuesta este miércoles al presidente Yamandú Orsi en Torre Ejecutiva. Según Olivera, la posibilidad está avanzada y el gobierno lo ve con buenos ojos. El nuevo emplazamiento —que podría ubicarse en un predio de la petrolera estatal Ancap— debería ofrecer ventajas logísticas equivalentes o superiores a las del sitio original en la localidad de Constancia, a pocos kilómetros de la costa argentina. La relocalización responde a encontrar un lugar que ofrezca las mismas o mejores condiciones y que, si eso descomprime la situación con Argentina, mejor, dijo Olivera, según consignó Subrayado.
La reacción desde el otro lado del río Uruguay fue positiva. El gobernador de Entre Ríos, Rogelio Frigerio, dijo a El País que si se cumple el pedido de relocalización vamos a estar satisfechos y agradecidos. Frigerio, que en marzo había amenazado con llevar el caso a La Haya si el proyecto avanzaba frente a Colón, indicó que está pendiente una reunión a nivel de cancilleres entre ambos países. El gobernador entrerriano sostuvo que es posible compatibilizar la industria con el turismo siempre cuando lo hagamos de manera ordenada y planificada y no pongamos a las industrias frente a las playas más concurridas de la provincia.
Sin embargo, la relocalización no resuelve el principal obstáculo del proyecto: el precio de la energía que suministrará la empresa estatal UTE. El costo eléctrico representa aproximadamente el 70% de los gastos operativos de la planta, y las partes no han logrado cerrar la brecha entre los 40 dólares por megavatio hora que reclama HIF y las cifras más altas planteadas por el Estado. El plazo para firmar el contrato de inversión, originalmente fijado para el 31 de marzo, fue prorrogado hasta fines de junio.
El CEO de HIF en Uruguay, Martín Bremermann, ha advertido que la definición sobre el precio de la energía debería llegar entre abril y mayo para cumplir con el cronograma hacia el cierre financiero previsto para fines de 2026. Bremermann también señaló que otros países de la región ofrecen precios más competitivos: Paraguay a 25 dólares por MWh, Chile a 32 y Brasil a 36, y que si Uruguay no cumple los plazos, la producción podría redirigirse a otra planta.
Desde el gobierno, fuentes de la administración Orsi expresaron confianza en alcanzar un acuerdo, aunque rechazaron regalar la energía o subsidiar el modelo de negocios de la empresa. El proyecto contempla la producción de unas 880.000 toneladas anuales de combustibles sintéticos a partir de hidrógeno verde, con primeros embarques previstos para finales de 2029. En Paysandú, el departamento más golpeado por la desindustrialización en Uruguay, con una tasa de desempleo que alcanzó el 14,8% en 2024, la expectativa por la inversión es alta.