MercoPress, in English

Viernes, 3 de abril de 2026 - 03:05 UTC

 

 

Investigan a médicos argentinos por robar anestésicos de un hospital y usarlos en fiestas privadas

Viernes, 3 de abril de 2026 - 00:03 UTC
Zalazar, un anestesista que estaba de guardia en el Hospital Infantil Ricardo Gutiérrez, fue hallado muerto en su apartamento con una vía intravenosa conectada a su pie Zalazar, un anestesista que estaba de guardia en el Hospital Infantil Ricardo Gutiérrez, fue hallado muerto en su apartamento con una vía intravenosa conectada a su pie

La muerte de un anestesista de 31 años en Buenos Aires el pasado 20 de febrero destapó una investigación judicial sobre el robo sistemático de fentanilo y propofol de un hospital privado de alta complejidad y su uso recreativo en reuniones privadas conocidas en el ámbito médico como “Propo Fest”.

Alejandro Zalazar, anestesiólogo de guardia del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez y exresidente del Hospital Rivadavia, fue hallado sin vida en su departamento del barrio de Palermo con una vía intravenosa conectada al pie derecho, insumos descartables para inyecciones y frascos de propofol y fentanilo, dos fármacos que no se comercializan en farmacias y solo se distribuyen directamente a instituciones hospitalarias para uso en cirugías y procedimientos de sedación. La autopsia confirmó que la causa de muerte fue una sobredosis de ambas sustancias, que provocó congestión, edema pulmonar y edema meningoencefálico.

El rastreo de los medicamentos encontrados en su domicilio permitió determinar que provenían del Hospital Italiano de Buenos Aires, institución donde Zalazar no trabajaba. La investigación, iniciada el 23 de febrero bajo el expediente N° 8922/2026, identificó a dos profesionales como presuntos responsables del desvío de los fármacos: Hernán Boveri, anestesista de planta, y Delfina Lanusse, residente de tercer año de anestesiología. Ambos fueron indagados por la justicia. Boveri renunció al hospital tras detectarse el origen de las sustancias; Lanusse se encontraría de baja médica. Los hechos investigados abarcan el período de 2023 a mediados de febrero de 2026.

El 12 de marzo, la justicia ordenó tres allanamientos ejecutados por la División de Organizaciones Criminales de la Policía de la Ciudad, que arrojaron resultados positivos, según informó el diario La Nación citando fuentes judiciales. La causa se centra en la figura de administración fraudulenta en perjuicio del Hospital Italiano.

Según documentos judiciales, los anestésicos eran consumidos “fuera del acto médico, sin indicación clínica, sin monitoreo y en ámbitos ajenos a cualquier práctica asistencial”. En paralelo, comenzaron a circular entre profesionales de la salud audios y mensajes que describen las “Propo Fest”: reuniones en las que un grupo de anestesistas y residentes de distintos hospitales de Buenos Aires se administraban los fármacos mediante bombas de infusión, con una persona designada para ventilar manualmente a quienes sufrían apnea como consecuencia de la sedación. Estas versiones, sin embargo, no han sido incorporadas al expediente judicial.

El propofol y el fentanilo tienen un rango terapéutico muy estrecho: una diferencia mínima en la dosis puede convertir un efecto de sedación en una depresión respiratoria letal.

El Hospital Italiano informó este lunes que “se tomaron todas las medidas necesarias para analizar lo sucedido” y que las personas involucradas ya no desempeñan funciones en la institución. La entidad indicó que trabaja con la Asociación de Anestesia, Analgesia y Reanimación de Buenos Aires para fortalecer controles y prevenir casos similares en otros centros de salud.

Categorías: Ciencia y salud, Argentina.