El repunte se produce con el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán en su quinta semana y sin señales claras de resolución El precio del petróleo brent, referencia en Europa, cerró este lunes en 112,78 dólares por barril y continuó su escalada en el mercado de futuros hasta superar los 114 dólares, su nivel más alto desde julio de 2022. El crudo acumula una subida de aproximadamente el 55 % en marzo, la mayor alza mensual desde que el contrato comenzó a negociarse en 1988.
El repunte se produce con el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán en su quinta semana y sin señales claras de resolución. La práctica paralización del tráfico marítimo a través del estrecho de Ormuz —por donde transita alrededor del 20 % del petróleo mundial— ha provocado una contracción severa de la oferta global.
El presidente Donald Trump aseguró este lunes que existe un gran progreso en las conversaciones con Teherán, pero advirtió que, de no alcanzarse un acuerdo, ordenará ataques contra infraestructuras energéticas iraníes, incluida la isla de Kharg, por donde fluye el 90 % de las exportaciones de crudo de Irán. En una entrevista con el Financial Times, Trump declaró sin ambigüedad que lo que más le gustaría sería apoderarse del petróleo de Irán.
La entrada de los hutíes de Yemen en el conflicto ha añadido un nuevo frente de inestabilidad. El lanzamiento de misiles balísticos contra Israel durante el fin de semana pone en riesgo el tránsito por el estrecho de Bab el-Mandeb, salida sur del mar Rojo y ruta alternativa que Arabia Saudí había utilizado para compensar parcialmente el cierre de Ormuz. Las exportaciones saudíes a través del puerto de Yanbu se duplicaron en las últimas dos semanas, alcanzando los siete millones de barriles diarios —la capacidad máxima de esa vía—, pero lejos de los 15 millones que dejaron de fluir por el golfo Pérsico.
Analistas de JP Morgan advirtieron que la exposición simultánea de ambos corredores energéticos reduce las opciones de desvío y podría añadir unos 20 dólares adicionales por barril. El barril West Texas, referencia en Estados Unidos, avanza un 50 % en el mes, mientras que el gas natural TTF europeo se ha disparado más de un 70 % en marzo.
Nathan Sheets, economista jefe global de Citi, estima que el PIB mundial crecerá un 2,7 % en 2026, pero reconoce que si los precios del crudo se mantienen de forma persistente por encima de los 100 dólares, el crecimiento global podría reducirse en un punto porcentual y la inflación aumentar en dos puntos, según AFP. Société Générale considera alcanzable el umbral de los 150 dólares por barril, y Macquarie apunta incluso a los 200 dólares en el escenario más extremo.