Oddone dijo que el margen macroeconómico ya está prácticamente agotado y que ahora el problema está en precios poco transparentes, procedimientos lentos y superposición de controles El presidente uruguayo Yamandú Orsi y el ministro de Economía, Gabriel Oddone, anunciaron que el gobierno enviará el 31 de mayo un proyecto de ley de competitividad e innovación con foco en comercio exterior, defensa de la competencia, innovación y simplificación de trámites. La iniciativa fue presentada junto con una convocatoria a sindicatos, cámaras empresariales y academia para recibir propuestas hasta el 24 de abril.
El punto político central del anuncio fue el diagnóstico oficial sobre las trabas internas que encarecen operar en Uruguay. Orsi dijo que el país es percibido como “lento” y “caro” y admitió que hay partes del Estado que “dificultan las cosas en lugar de simplificar”. Oddone, por su parte, insistió en que no se trata de una agenda de desregulación, sino de una “mejora de la matriz de regulación” para controlar mejor y reducir costos burocráticos.
La apuesta del gobierno es que la mejora de la competitividad no pase por el tipo de cambio, sino por reformas microeconómicas. Oddone dijo que el margen macroeconómico ya está prácticamente agotado y que ahora el problema está en precios poco transparentes, procedimientos lentos y superposición de controles. En esa línea, el proyecto incluirá herramientas como declaraciones juradas, mayor uso del silencio administrativo y reconocimiento de certificaciones de otros países para evitar dobles verificaciones.
En comercio exterior, el Ejecutivo anunció además seis medidas administrativas que no requieren ley y que, según el Ministerio de Economía, podrían generar ahorros por unos US$ 20 millones anuales para las empresas. Entre ellas figura la eliminación de la intervención previa de la DGI en operaciones de importación y exportación, que pasará a un esquema de control ex post, así como la supresión del soporte papel en los trámites aduaneros y su migración completa al formato electrónico.
Otras medidas incluyen permitir que ciertos pagos tributarios a la importación se difieran dentro del mismo mes del despacho, reducir verificaciones físicas en aduanas según análisis de riesgo, eliminar precintos electrónicos en algunos tránsitos de operadores certificados y simplificar los mecanismos de control para el transporte ferroviario. El paquete busca reducir tiempos logísticos, mejorar flujo de caja y aliviar costos operativos, especialmente para pequeñas y medianas empresas.
El anuncio también se inserta en una línea ya abierta en el Presupuesto 2025-2029. La exposición de motivos del proyecto presupuestal había adelantado medidas para revisar gravámenes y simplificar documentos de comercio exterior, con impacto sobre gran parte de la operatoria. Entre los cambios ya vigentes desde enero figuran reducciones de tasas y ajustes tributarios orientados a abaratar exportaciones, importaciones e inversiones.
La señal del gobierno es doble: hacia adentro, mostrar que reconoce que la burocracia se volvió un costo económico; hacia afuera, transmitir que Uruguay quiere ser más ágil sin desmontar su marco regulatorio. La incógnita será si esa batería de correcciones logra traducirse en inversión y empleo, que es el efecto prometido por Orsi al defender un Estado menos obstructivo y más funcional a la actividad privada.