El primer desafío para Kast será administrar expectativas elevadas. Una encuesta de Cadem publicada a comienzos de marzo mostró que 57% de los consultados cree que a Chile le irá bien con su gobierno José Antonio Kast asumirá este miércoles la presidencia de Chile con la promesa de un “gobierno de emergencia” enfocado en seguridad, economía y control migratorio, en un intento por traducir rápidamente en medidas concretas el mandato político que obtuvo en las urnas. Su equipo diseñó un programa para los primeros 90 días que combina cambios administrativos, reformas regulatorias y un paquete inicial de proyectos de ley dirigidos a mostrar resultados desde el arranque de la gestión.
El esquema, conocido como Plan Desafío 90, contempla unas 90 acciones concentradas en áreas como Interior, Seguridad, Justicia, Hacienda, Economía, Salud, Vivienda y Trabajo. Según el detalle publicado por El País, el plan incluye cerca de 40 cambios reglamentarios y unos 25 proyectos de ley, entre ellos iniciativas para tipificar como delito el ingreso irregular al país, eliminar contribuciones a la primera vivienda para mayores de 65 años y facilitar derivaciones desde el sistema público al privado bajo alerta sanitaria.
El desafío inmediato para Kast será administrar expectativas elevadas. Una encuesta de Cadem publicada a comienzos de marzo mostró que 57% de los consultados cree que a Chile le irá bien con su gobierno, mientras El País reportó que 65% se declaraba optimista sobre el futuro. El propio mandatario electo ha advertido que no habrá soluciones instantáneas. “Va a ser un año complejo”, dijo a fines de enero, al pedir “colaboración” y advertir sobre el riesgo de desencanto ante los primeros tropiezos.
En el plano fiscal, cada ministerio recibió la instrucción de aplicar una rebaja permanente de 3% del gasto, parte de una meta mayor de ajuste que Kast prometió durante la campaña. Reportes de Pulso y otros medios chilenos señalaron que la primera fase apunta a recortar unos US$ 3.000 millones en 2026 mediante revisión de contratos de servicios, control del ausentismo, limitación de duplicidades y freno a nuevos estudios y asesorías. Los primeros efectos deberían reflejarse en el informe fiscal del primer trimestre.
Hacienda, encabezada por Jorge Quiroz, prepara además una reforma tributaria para el 1 de abril que incluiría una reducción gradual del impuesto corporativo de 27% a 23% en cuatro años y estímulos a la contratación formal. Reuters ya había perfilado a Quiroz como una figura clave del programa promercado de Kast, basado en desregulación, rebajas tributarias y disciplina fiscal.
La seguridad será el otro frente prioritario. El plan prevé endurecer penas para delitos ligados al crimen organizado, aislar a líderes de estas redes en cárceles de alta seguridad, intervenir barrios críticos y avanzar en medidas contra los llamados narcofunerales. En migración, la futura administración busca reforzar controles fronterizos, aumentar dotaciones policiales en zonas sensibles y sancionar conductas asociadas a la permanencia irregular de extranjeros.
El margen legislativo, sin embargo, será estrecho. Reuters reportó tras las elecciones de noviembre que la derecha avanzó en el Congreso pero quedó lejos de controlar por sí sola el Parlamento, mientras el Partido de la Gente emergió como fuerza bisagra en la Cámara baja. Esa fragmentación podría facilitar acuerdos en materia económica y de seguridad, pero también moderar o ralentizar parte de la agenda más dura del nuevo gobierno.