Macron habló en la base de Île Longue, cerca de Brest, frente a oficiales navales y con un submarino nuclear como telón de fondo El presidente Emmanuel Macron anunció que Francia aumentará el tamaño de su arsenal nuclear y pondrá en marcha una nueva doctrina de “disuasión avanzada” que permitiría una mayor participación de varios países europeos en ejercicios, despliegues y capacidades asociadas, en un giro que París presentó como respuesta a un entorno estratégico más inestable.
Macron habló en la base de Île Longue, cerca de Brest, frente a oficiales navales y con un submarino nuclear como telón de fondo. Allí afirmó que “los próximos 50 años serán una era de armas nucleares” y dijo haber decidido incrementar el número de cabezas nucleares —actualmente por debajo de 300, según cifras públicas— aunque evitó precisar el nuevo total.
El mandatario también anunció el lanzamiento en 2036 de un nuevo submarino nuclear, bautizado “The Invincible”, dentro del esquema de modernización de la disuasión francesa.
En el núcleo de la nueva doctrina, Macron dijo que ocho países europeos —Reino Unido, Alemania, Polonia, Países Bajos, Bélgica, Grecia, Suecia y Dinamarca— acordaron participar en una estrategia de “disuasión avanzada”. Entre las opciones mencionadas figuran ejercicios vinculados a la capacidad aérea nuclear francesa, y la posibilidad de que algunos socios alojen bases o infraestructuras desde las que podrían operar bombarderos franceses en circunstancias no detalladas.
Macron sostuvo que este esquema permitiría “dispersar” activos a lo largo del continente europeo y “complicar los cálculos” de potenciales adversarios. Al mismo tiempo, remarcó que la decisión de empleo del arma nuclear seguirá siendo exclusivamente francesa y que no se ofrecerán “garantías” explícitas a los socios, manteniendo la lógica de ambigüedad propia de la disuasión.
Tras el discurso, Polonia confirmó conversaciones con Francia y aliados cercanos sobre el plan. El primer ministro Donald Tusk escribió: “Nos armamos junto a nuestros amigos para que nuestros enemigos nunca se atrevan a atacarnos”.
París y Berlín, además, difundieron una declaración conjunta para iniciar pasos concretos este año, incluida la participación alemana —en términos convencionales— en ejercicios nucleares franceses, visitas a sitios estratégicos y cooperación en capacidades como alerta temprana, defensa aérea y alcance de precisión. Ambos gobiernos subrayaron que el esquema “complementará, no sustituirá” la disuasión nuclear de la OTAN.