Lula sostuvo que la distancia entre la prosperidad de las economías más desarrolladas y la realidad de los miles de millones de personas que habitan en el sur global aumentó en los últimos años El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, criticó este martes el resurgimiento del proteccionismo y del unilateralismo durante la cumbre del G7, al considerar que esas prácticas agravan las desigualdades entre los países ricos y los países en desarrollo. El proteccionismo y el unilateralismo resurgen ahora como respuestas falaces a la complejidad de nuestros problemas, afirmó en su intervención en el encuentro, celebrado en la ciudad francesa de Évian, en una aparente mención al Gobierno de Donald Trump, según la transcripción difundida por la Presidencia brasileña.
El mandatario sostuvo que la distancia entre la prosperidad de las economías más desarrolladas y la realidad de los miles de millones de personas que habitan en el sur global aumentó en los últimos años, en parte por políticas que favorecieron la concentración de la riqueza. A su juicio, el neoliberalismo contribuyó a profundizar las desigualdades económicas y las crisis políticas que afectan a numerosas democracias.
Lula también alertó sobre la insuficiencia de los recursos destinados al desarrollo sostenible y a la lucha contra el cambio climático. Dijo que acelerar la implementación del Acuerdo de París exigirá elevar la financiación climática hasta al menos 1,3 billones de dólares anuales, y lamentó la reducción de la ayuda internacional al desarrollo, que cayó un 23% el año pasado, así como los recortes que sufrieron organismos como el Programa Mundial de Alimentos, la Organización Mundial de la Salud y Unicef. Los desafíos se multiplican, pero la solidaridad internacional se reduce, señaló. El gobernante recordó que el gasto militar mundial ronda los tres billones de dólares al año y defendió reformas en el sistema financiero internacional para evitar que los países en desarrollo deban elegir entre pagar sus deudas externas o financiar las necesidades básicas de sus poblaciones.
El líder brasileño repasó algunas iniciativas impulsadas por su país, como el fondo para financiar bosques tropicales y la Alianza Global contra el Hambre y la Pobreza, orientada a compartir experiencias y promover políticas para reducir las desigualdades.
Lula defendió, asimismo, una mayor cooperación internacional contra el crimen organizado, el narcotráfico, el lavado de dinero y el tráfico de armas, pero advirtió de que ese esfuerzo debe tener en cuenta el respeto a la soberanía de los Estados. El mensaje, escuchado por Trump durante la sesión, se produjo después de que Estados Unidos incluyera al Comando Vermelho y al Primeiro Comando da Capital, las dos mayores organizaciones criminales de Brasil, en su lista de grupos terroristas extranjeros a fines de mayo. Esa decisión, adoptada pese a la oposición del Gobierno brasileño, abrió un debate sobre la cooperación en materia de seguridad y los límites de la actuación de otros países en asuntos internos de Brasil.