Marielle Franco fue asesinada la noche del 14 de marzo de 2018, cuando regresaba de un acto en el centro de Río El Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil condenó este miércoles a los hermanos Domingos Inácio Brazão y João Francisco Inácio Brazão, conocido como Chiquinho, por ordenar el asesinato en 2018 de la concejala de Río de Janeiro Marielle Franco y de su chofer, Anderson Gomes. La sentencia fija 76 años y tres meses de prisión para cada uno, en un fallo unánime que cierra una de las causas más emblemáticas de violencia política del país.
Además de los Brazão, el tribunal dictó condenas contra otros tres acusados. El exjefe de la Policía Civil de Río Rivaldo Barbosa fue sentenciado a 18 años por corrupción pasiva y obstrucción a la justicia; el exagente Ronald Paulo Alves Pereira recibió 56 años por su participación en los homicidios y el intento de asesinato; y Robson Calixto Fonseca fue condenado a nueve años por integrar organización criminal. El STF también ordenó el pago de siete millones de reales en compensación por daños morales a las familias de las víctimas.
En los votos, los magistrados describieron el asesinato como un crimen político vinculado a la preservación de poder territorial y beneficios económicos asociados a estructuras criminales. Alexandre de Moraes —relator del caso— sostuvo que los acusados actuaron convencidos de que el impacto sería limitado y añadió: “No esperaban una repercusión tan amplia”.
Marielle Franco fue asesinada la noche del 14 de marzo de 2018, cuando regresaba de un acto en el centro de Río. Su vehículo fue atacado a tiros; Franco y Gomes murieron en el lugar, mientras que Fernanda Chaves, asesora de prensa que viajaba en el auto, sobrevivió.
La investigación se apoyó en acuerdos de colaboración con expolicías ya condenados por ejecutar el ataque. En octubre de 2024, Ronnie Lessa y Élcio Queiroz fueron sentenciados en Río a 59 y 78 años de prisión, respectivamente.
La ministra de Igualdad Racial, Anielle Franco, hermana de la concejala asesinada, calificó el veredicto como un hito contra la violencia política basada en género y raza y escribió: “La impunidad no puede ser parte de nuestra democracia”. En un plano más amplio, un informe académico reciente registró 760 asesinatos políticos en Brasil entre 2003 y 2023, además de intentos y amenazas.