
Andrew Mountbatten-Windsor —hasta hace poco conocido como el príncipe Andrés— fue detenido este jueves en Norfolk y quedó luego en libertad “bajo investigación” por una causa de presunta conducta inapropiada en un cargo público vinculada a su relación con Jeffrey Epstein, según informó la policía. En un comunicado, el rey Carlos III sostuvo que “la ley debe seguir su curso” y que corresponde un proceso “completo, justo y adecuado”.