La visita coincidió con un paquete de nuevas licencias y enmiendas anunciadas por el Departamento del Tesoro de EE. UU. a través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) La vicepresidenta y ministra de Petróleo de Venezuela, Delcy Rodríguez, recibió este miércoles en el Palacio de Miraflores al secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, para abordar lo que el Gobierno venezolano describió como “una agenda energética beneficiosa para ambas naciones”, en un contexto de reactivación gradual de contactos bilaterales.
Tras la reunión, Wright afirmó en Caracas que el embargo estadounidense al crudo venezolano “esencialmente terminó” y sostuvo que Washington está dispuesto a apoyar un repunte de la producción de petróleo, gas y energía en el país. En una comparecencia conjunta con Rodríguez, el funcionario dijo que si ambos gobiernos “trabajan juntos”, hacia finales de año podrían “aumentar muchísimo la producción” de hidrocarburos y energía eléctrica, vinculando ese objetivo con empleo y mejoras en salarios y condiciones de vida.
Rodríguez, por su parte, calificó el encuentro como un paso para que la agenda “avance sin contratiempos” y expresó su expectativa de que la visita sea “la primera de muchas”. El Gobierno venezolano señaló que el diálogo se enmarca en la “soberanía energética” y en “relaciones históricas bilaterales”, según el comunicado difundido tras la reunión.
La visita coincidió con un paquete de nuevas licencias y enmiendas anunciadas por el Departamento del Tesoro de EE. UU. a través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC). En una comunicación oficial, OFAC informó la emisión de la Licencia General 48 (suministro de ciertos bienes y servicios), la Licencia General 30B (transacciones necesarias para operaciones de puertos y aeropuertos) y la Licencia General 46A (actividades vinculadas a petróleo de origen venezolano).
Según el itinerario divulgado por medios locales, Wright prevé visitar instalaciones energéticas en el oriente del país y sostener reuniones con autoridades y ejecutivos del sector. El Gobierno venezolano ha enmarcado esos recorridos como parte de un proceso de evaluación y relanzamiento de la industria.
El anuncio de flexibilización, sin embargo, deja pendientes cuestiones operativas para el sector: conectividad, logística y condiciones regulatorias que impactan en el retorno de líneas de negocio e inversiones, en un entorno en el que la infraestructura petrolera y eléctrica ha enfrentado años de deterioro y restricciones financieras.