MercoPress, in English

Jueves, 5 de febrero de 2026 - 06:53 UTC

 

 

León XIV alista visita a Perú para fines de 2026, según el episcopado

Jueves, 5 de febrero de 2026 - 05:44 UTC

La Conferencia Episcopal Peruana dijo que avanza en la organización de una visita del papa León XIV a Perú hacia noviembre o la primera semana de diciembre, un viaje que, de confirmarse, sería el primero del pontífice a un país donde no solo ejerció como obispo, sino donde también obtuvo la nacionalidad.

 El presidente del episcopado, monseñor Carlos García Camader, afirmó en Lima que es “muy probable” que el viaje se concrete en esas fechas y estimó la certeza en “80%”. “Cuánto quisiera ya estar en el Perú”, relató el prelado que le comentó el papa durante encuentros recientes en el Vaticano.

León XIV —Robert Francis Prevost, nacido en Chicago— mantuvo un vínculo prolongado con Perú como misionero agustino y luego como obispo, especialmente en la diócesis de Chiclayo, donde fue una figura conocida por su cercanía pastoral. En el norte peruano lo evocan como un religioso que se involucraba en emergencias y mantenía trato directo con las comunidades, un capital simbólico que explica la expectativa por su retorno.

La semana pasada, el papa recibió en audiencia a los obispos peruanos en el marco de su visita “ad limina”, y la agenda incluyó un gesto de fuerte carga simbólica: la instalación en los jardines vaticanos de un mosaico mariano y una imagen de Santa Rosa de Lima obsequiados por la delegación peruana. En esa ocasión, según Vatican News, el pontífice dijo que Perú ocupa “un lugar especial” en su corazón, aludiendo a sus años de trabajo eclesial en el país.

El anuncio llega también en un año políticamente sensible para Lima: Perú celebrará elecciones generales en abril de 2026, en un ciclo marcado por alta rotación presidencial en la última década.

León XIV ha mencionado su interés en una futura gira latinoamericana que incluya Perú, Argentina y Uruguay, sin fechas cerradas. Para el episcopado peruano, el retorno del pontífice sería, además de un evento religioso masivo, una oportunidad de proyección internacional de un papa percibido localmente como “propio” por décadas de arraigo.