La alerta se encendió por la actividad en Polymarket, una plataforma donde usuarios compran y venden “probabilidades” sobre eventos públicos El Instituto Noruego del Nobel Norwegian Nobel Institute concluyó que un ciberataque es la explicación “más probable” para la filtración de información sobre el Nobel de la Paz 2025, después de que mercados de predicción registraran un giro abrupto —y altamente rentable— a favor de María Corina Machado pocas horas antes del anuncio oficial.
La alerta se encendió por la actividad en Polymarket, una plataforma donde usuarios compran y venden “probabilidades” sobre eventos públicos. Según la reconstrucción difundida por Reuters, las apuestas a favor de Machado se dispararon durante la madrugada del 10 de octubre, cuando su opción pasó de marginal a dominante sin que, hasta entonces, figurara entre las favoritas en listas de expertos o casas de apuestas tradicionales.
El informe interno —cuyas conclusiones se hicieron públicas a fines de enero— señala que “hubo actores capaces de adquirir información de manera ilegal” sobre la decisión del Comité Nobel Noruego Norwegian Nobel Committee. La investigación contó con apoyo de servicios de inteligencia noruegos.
Los números alimentaron las sospechas: en el pico del episodio se movieron alrededor de US$ 2,2 millones en apuestas vinculadas al resultado y una cuenta habría colocado cerca de US$ 70.000 en las horas previas, obteniendo unos US$ 30.000 de ganancia, según reportes citados por El País y The Guardian. La propia institución admite, sin embargo, que no pudo determinar con precisión cómo se obtuvo la información, quién la compró ni si se trató de un actor estatal o privado.
La dimensión política también pesa. La filtración aparece como “penúltimo” capítulo de una secuencia de controversias asociadas al premio, en especial tras el gesto público de Machado de “compartir” o entregar simbólicamente su medalla al presidente de Estados Unidos. Ante eso, el Instituto y el Comité recordaron en un comunicado que el Nobel “no puede revocarse, compartirse ni transferirse a otros” una vez anunciado.
El Comité justificó el galardón por el rol de Machado como figura de referencia de la oposición venezolana y por su defensa de elecciones libres. La institución no descartó la hipótesis de un actor estatal involucrado en la filtración.
No es la primera vez que el Nobel enfrenta amenazas digitales. El Instituto recordó antecedentes como los ciberataques que siguieron al premio otorgado en 2010 al disidente chino Liu Xiaobo. Ahora anunció refuerzos de seguridad, pero sin detallar medidas específicas “por razones operativas”.