
Brasil ha emergido como un pivote estratégico en la competencia global por minerales críticos —como grafito, níquel y niobio— que son esenciales para tecnologías limpias, baterías y defensa. Estados Unidos y la Unión Europea han intensificado contactos con autoridades brasileñas para asegurar acuerdos de suministro y colaboración en cadenas de valor que se considera vitales para la transición energética y la seguridad industrial en un contexto de rivalidades geopolíticas.

El Gobierno de Javier Milei intervino el puerto de Ushuaia —el más austral de Argentina y uno de los principales puntos de acceso a la Antártida— y asumió el control de sus operaciones por un año, en una medida que reavivó el choque con la provincia de Tierra del Fuego y abrió un nuevo frente de disputa política sobre el alcance federal de la decisión.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó este viernes que el mundo atraviesa un momento crítico en el que “el multilateralismo [está] siendo jugado fuera por el unilateralismo”, y dijo que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, “está haciendo una propuesta de crear una nueva ONU, en que él solo es el dueño”, al referirse a la iniciativa estadounidense de formar un Consejo de Paz vinculado a la administración de Gaza.