La Fuerza Quds es ampliamente descrita por gobiernos occidentales como el brazo exterior de la Guardia Revolucionaria, con funciones de proyección e inteligencia fuera de Irán Irán advirtió que dará una “respuesta adecuada” a la decisión del Gobierno argentino de declarar como “organización terrorista” a la Fuerza Quds —unidad de operaciones exteriores de la Guardia Revolucionaria iraní— e incluirla, junto con 13 individuos vinculados, en el Registro Público de Personas y Entidades vinculadas a Actos de Terrorismo y su Financiamiento (RePET).
Argentina–Irán: tensión diplomática tras la inclusión de la Fuerza Quds en el registro antiterrorista
En una rueda de prensa, el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Baghaei, calificó la medida como “inaceptable” desde el punto de vista del derecho internacional y “peligrosa” políticamente, al sostener que Argentina está etiquetando como terrorista a “una parte de las fuerzas armadas oficiales de un país”. Baghaei afirmó que Teherán responderá “de la manera adecuada”.
La decisión argentina fue comunicada el 17 de enero por la Oficina del Presidente. El texto oficial sostiene que la Fuerza Quds está vinculada a los atentados contra la Embajada de Israel en Buenos Aires (1992) y la AMIA (1994), y dispone su incorporación al RePET, lo que habilita la aplicación de sanciones financieras y restricciones operativas en el ámbito local.
AMIA, acusaciones contra Irán y la dimensión regional
En el caso AMIA, una línea histórica de la justicia y de la fiscalía argentina ha atribuido responsabilidad a altos funcionarios iraníes y a Hezbollah como ejecutor, punto que Teherán ha negado reiteradamente.
La Fuerza Quds es ampliamente descrita por gobiernos occidentales como el brazo exterior de la Guardia Revolucionaria, con funciones de proyección e inteligencia fuera de Irán. Estados Unidos, por ejemplo, la sancionó y la señaló por su rol en operaciones regionales.
En Argentina, el RePET opera como un instrumento administrativo para listar personas y entidades vinculadas al terrorismo y su financiamiento. En años recientes, distintos gobiernos lo han utilizado para incorporar organizaciones señaladas por ataques o por vínculos con redes transnacionales, en un contexto donde el país mantiene activa la agenda de memoria y justicia por los atentados de los años noventa.
Reacciones: respaldo de Israel y presión para una respuesta coordinada
La reacción de Teherán coincidió con respaldos públicos desde Israel. El ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, celebró la decisión argentina y la describió como “un paso importante” que “fortalece el frente internacional contra el terrorismo iraní”, además de invitar a otros países a adoptar medidas similares.
En Buenos Aires, el anuncio se inscribe en una política exterior que busca alineamientos más estrechos con socios occidentales en materia de seguridad y contraterrorismo. Medios argentinos señalaron que el Gobierno enmarca la medida en la protección del sistema financiero y en la cooperación internacional contra redes ilícitas, además de la dimensión simbólica asociada a las víctimas de 1992 y 1994.
Por ahora, no se han detallado medidas concretas de represalia por parte de Irán, más allá de la advertencia diplomática. La evolución del cruce dependerá de si Teherán formaliza protestas ante organismos internacionales o adopta decisiones bilaterales, y de si Argentina amplía o profundiza acciones administrativas y judiciales vinculadas al caso.