Foto: Susana Vera/REUTERS Al menos 39 personas murieron y más de un centenar resultaron heridas tras el descarrilamiento de dos trenes de alta velocidad ocurrido el domingo por la tarde en el municipio de Adamuz, en la provincia de Córdoba, en uno de los accidentes ferroviarios más graves registrados en España en las últimas décadas.
Según las autoridades, 48 heridos permanecen hospitalizados, de los cuales 12 están en unidades de cuidados intensivos, incluidos once adultos y un niño. En los convoyes viajaban cerca de 500 pasajeros: unos 300 en el tren Iryo Málaga–Madrid y otros 184 en el Alvia Madrid–Huelva.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, advirtió que el número de fallecidos “no es definitivo” y señaló que el siniestro resulta “tremendamente extraño”, al haberse producido en un tramo recto de vía que había sido renovado en mayo. “Confiamos en que la investigación permita esclarecer las causas”, afirmó.
La empresa Iryo, operadora del tren de alta velocidad implicado, informó que el convoy había superado su última revisión técnica hace apenas cuatro días, un dato que refuerza la incertidumbre sobre el origen del accidente.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, canceló su agenda internacional —incluido un viaje a Davos— y anunció que se trasladará este lunes a la zona del siniestro. También confirmó que los Reyes de España visitarán Córdoba el martes, mientras que el presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno, acudió al lugar del accidente en la noche del domingo.
Servicios de emergencia, fuerzas de seguridad y equipos sanitarios continúan trabajando en la zona, mientras se activaron protocolos de atención psicológica para familiares de las víctimas. Las imágenes difundidas por medios locales muestran vagones descarrilados y severamente dañados en una infraestructura que, hasta ahora, no había registrado incidentes de esta magnitud.
De acuerdo con Reuters y EFE, el Gobierno español ha abierto una investigación técnica y judicial para determinar si hubo fallos en la infraestructura, en los sistemas de señalización o en la operación de los trenes. AFP recordó que España cuenta con una de las redes de alta velocidad más extensas de Europa y un historial de seguridad elevado desde el accidente de Santiago de Compostela en 2013.