
Al menos 39 personas murieron y más de un centenar resultaron heridas tras el descarrilamiento de dos trenes de alta velocidad ocurrido el domingo por la tarde en el municipio de Adamuz, en la provincia de Córdoba, en uno de los accidentes ferroviarios más graves registrados en España en las últimas décadas.

Un choque de trenes a las 10.30 del viernes en el barrio porteño de Palermo dejó numerosos heridos, pero no se registraron víctimas mortales. Aunque las autoridades aún no han determinado la causa del accidente, los dirigentes sindicales ferroviarios culparon a la administración libertaria del presidente Javier Milei por las deficiencias en la señalización, que se han agravado en los últimos meses debido al aumento de los robos de cableado de cobre.