Los tres líderes advirtieron contra el regreso de zonas de influencia obsoletas en el hemisferio occidental El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, sostuvo sendas conferencias telefónicas este jueves para abordar los acontecimientos en Venezuela con su colega mexicana, Claudia Scheinbaum, y el primer ministro canadiense, Mark Carney.
Los tres líderes coincidieron en emitir una severa advertencia contra el regreso de zonas de influencia obsoletas en el hemisferio occidental, tras la captura de Nicolás Maduro. Estas declaraciones representan un creciente esfuerzo por priorizar el derecho internacional sobre la política unilateral de Paz a través de la fuerza implementada por el gobierno republicano de Washington.
En su primer compromiso importante de política exterior en relación con la crisis, Carney se unió al presidente Lula para pedir un proceso de transición pacífico, negociado y liderado por Venezuela. Ambos líderes condenaron explícitamente el uso de la fuerza militar sin la autorización de la Carta de la ONU.
El presidente brasileño reiteró asimismo que las acciones de Washington cruzaron una línea inaceptable y enfatizó que Sudamérica debe seguir siendo una zona de paz.
Si bien Carney calificó la destitución de Maduro como una buena noticia, se abstuvo de elogiar la incursión estadounidense y, en cambio, se alineó con Lula para abogar por una reforma de la gobernanza global.
Además, Lula y Carney analizaron la aceleración del acuerdo comercial entre el Mercosur y Canadá. Carney aceptó una invitación para visitar Brasil en abril para profundizar estos lazos económicos, especialmente cuando el tan esperado Tratado de Libre Comercio (TLC) entre el Mercado Común del Sur (Mercosur) y la Unión Europea (UE) parece estar a horas de quedar en meras intenciones.
En la otra llamada, Lula y Sheinbaum adoptaron una postura más confrontativa contra la retórica de la Casa Blanca. Ambos líderes rechazaron cualquier visión que pudiera implicar una división obsoleta del mundo en zonas de influencia, declaró la Secretaría de Comunicación Social de Brasil (Secom).
México y Brasil repudiaron conjuntamente los ataques contra la soberanía venezolana y el secuestro de Maduro para ser juzgado. Además, ambos gobiernos latinoamericanos reafirmaron su compromiso con el derecho internacional y el libre comercio como los únicos mecanismos legítimos para la estabilidad regional.
Más allá de la crisis, ambos mandatarios acordaron establecer una nueva cooperación bilateral centrada en el combate a la violencia contra las mujeres.