Hasta el momento no se han reportado fallecimientos, pero se deben tomar precauciones El Ministerio de Salud de Argentina y el Instituto ANLIS-Malbrán confirmaron un aumento de casos de Influenza A (H3N2) subclado K —conocida popularmente como la supergripe—, con 18 detecciones confirmadas entre la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) y las provincias de Buenos Aires, Santa Cruz, Neuquén y Mendoza. Hasta el momento, no se han reportado fallecimientos.
El último Boletín Epidemiológico Nacional destaca un cambio en el panorama viral. La secuenciación genómica de los 18 casos reveló diversos subclados: la variante K (J.2.4.1) prevaleció con 9 detecciones, seguida de 8 casos de J.2.3 y uno de J.2.2.
De los 9 casos de tipo K, cinco requirieron hospitalización, mientras que cuatro fueron tratados de forma ambulatoria. Las autoridades sanitarias señalaron que la mayoría de estos pacientes no tenían antecedentes recientes de viajes internacionales, excepto dos de ellos que habían estado en Europa, lo que sugiere que la variante probablemente esté circulando en las comunidades locales.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) han emitido alertas sobre esta variante específica debido a su rápida expansión en el hemisferio norte.
El subclado K contiene mutaciones genéticas en la proteína hemaglutinina que facilitan la transmisión y la evasión parcial del sistema inmunitario en comparación con cepas anteriores de H3N2.
Si bien es altamente contagioso, los datos actuales del Instituto Malbrán y organismos internacionales indican que no necesariamente ello se traduce en una enfermedad más grave ni una mayor mortalidad que otros virus H3N2 estacionales. Sin embargo, históricamente, las temporadas de H3N2 suponen una mayor carga para las poblaciones de edad avanzada.
Ante la posible llegada anticipada de la temporada de gripe de 2026 debido a esta variante, el Ministerio de Salud insistió en la importancia de observar los protocolos de prevención, como mantenerse al día con las vacunas contra la influenza, el SARS-CoV-2, el neumococo, Haemophilus influenzae tipo B, Bordetella pertussis y el virus respiratorio sincitial, que, según afirmaron, siguen siendo la herramienta más eficaz para prevenir complicaciones y la muerte.
Se instó a los grupos de alto riesgo, como el personal sanitario, las mujeres embarazadas, los niños (de 6 a 24 meses) y los adultos mayores de 65 años, a mantener sus calendarios al día.
Además, la población debe seguir las medidas de higiene pública y mantener una ventilación adecuada en espacios cerrados.
Las autoridades también sugirieron usar el pliegue del codo al toser o estornudar y pidieron a las personas sintomáticas que eviten el contacto con otras personas hasta que hayan pasado al menos 24 horas sin fiebre y sin medicación.