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Lunes, 26 de setiembre de 2022 - 11:34 UTC

 

 

Juez argentino aprueba el envío del 747 de Emtrasur a EE.UU.

Viernes, 12 de agosto de 2022 - 10:36 UTC
El pedido de Estados Unidos procedería según un acuerdo de cooperación bilateral firmado en 1991 El pedido de Estados Unidos procedería según un acuerdo de cooperación bilateral firmado en 1991

El juez federal argentino que investiga las presuntas razones subyacentes del avión de carga Boeing 747-300 de bandera venezolana al que se le prohibió salir del país, accedió este jueves a una solicitud de Estados Unidos para traer la aeronave, que también está siendo investigada allí.

Las autoridades estadounidenses han incluido el cuatrimotor en la lista negra porque argumentan que ha estado involucrado en actos que infringen las sanciones. El avión, fabricado en Estados Unidos, había sido transferido de la iraní Mahan Air a la venezolana Emtrasur (filial de carga de la compañía de bandera Conviasa). Ambos países están en el punto de mira de los embargos y sanciones estadounidenses.

El juez Federico Villena decidió incautar el avión y dejar al Ejecutivo la decisión final sobre su “extradición”. El presidente argentino Alberto Fernández acaba de restablecer las relaciones diplomáticas con la Venezuela de Nicolás Maduro, pero el embajador estadounidense Marc Stanley se ha convertido en una pieza clave en la Casa Rosada.

Villena dictaminó que la petición de EE UU se amparaba en un tratado de asistencia legal mutua firmado en 1991. Su decisión causó revuelo en Caracas. El magistrado también ordenó un nuevo registro de la aeronave. Era el tercero desde que aterrizó en suelo argentino. Pero esta vez involucró a agentes del Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (FBI) a petición del juez federal Michael Harvey, de Washington DC.

En base a la orden emitida el 19 de julio por el Tribunal del Distrito de Columbia, el Departamento de Justicia de EE.UU. determinó que la aeronave podía ser confiscada debido a la violación de sus normas de control de las exportaciones que establecen que el Departamento de Comercio tiene la facultad de aplicar sanciones y bloqueos a cualquier actividad no autorizada.

La aeronave fue fabricada originalmente en suelo estadounidense, luego vendida a Air France y posteriormente a la iraní Mahan Air. Desde 2008, el gobierno estadounidense prohíbe las transacciones relacionadas con las exportaciones de la compañía iraní por su presunta vinculación con grupos terroristas. Dentro de este bloqueo, también está la aeronave que permanece en Buenos Aires, tras ser adquirida por Conviasa. El delito invocado por Estados Unidos consiste en la violación de leyes que no existen en Argentina.

La decisión de Villena no afecta a los tripulantes de la aeronave que siguen retenidos en Buenos Aires a la espera de que se investigue si albergaban otras intenciones que las de transportar carga de un país a otro.

Paraguay se ha sumado a la saga del avión de Emtrasur. Los funcionarios judiciales de ese país están investigando los posibles vínculos entre uno de los tripulantes del 747 y el asesinato en Colombia, a principios de este año, del fiscal Marcelo Pecci, según explicó el ministro anticorrupción René Fernández.

Durante una estancia en Ciudad del Este, la tripulación del 747 se reunió con el uruguayo Federico Ezequiel Santoro Vasallo, quien ha sido señalado como el hombre en la sombra de la organización criminal liderada por Sebastián Marset Cabrera, que se cree que está financiera e intelectualmente detrás del asesinato de Pecci mientras se encontraba de luna de miel. Los autores materiales han sido detenidos, juzgados y condenados.

“Podemos decir objetivamente que tuvieron contacto, que este equipo iraní-venezolano estuvo en contacto con esta persona que tiene antecedentes por tráfico internacional de personas y de drogas”, insistió el funcionario paraguayo.