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Nuevo motín en cárcel ecuatoriana deja otros 12 reos muertos

Lunes, 4 de abril de 2022 - 10:21 UTC
La mayoría de los delitos en las cárceles ecuatorianas están vinculados a los cárteles de la droga de Colombia y México. Foto: EFE/ Robert Puglla La mayoría de los delitos en las cárceles ecuatorianas están vinculados a los cárteles de la droga de Colombia y México. Foto: EFE/ Robert Puglla

Un nuevo episodio de la crisis penitenciaria de Ecuador se ha saldado este domingo con la muerte de 12 reclusos tras enfrentamientos en el centro penitenciario de la sureña ciudad de Cuenca. El año pasado, 316 presos murieron en peleas entre bandas rivales.

El del domingo fue el primer motín a gran escala de 2022, pocos días después de que el presidente Guillermo Lasso se jactara de una mejoría, con “solo” 8 reclusos asesinados en el primer trimestre de 2022 en hechos separados, frente a 83 en el mismo período del año anterior.

Las 12 víctimas mortales fueron encontradas “en las afueras” de los pabellones, según el ministro de Gobierno, Patricio Carrillo, quien también dijo en conferencia de prensa que las autoridades tratan de determinar si además de los heridos hubo más víctimas mortales.

Según Carrillo, los enfrentamientos comenzaron alrededor de la 1.30 hora local porque “hay una organización que quiere tener el poder absoluto dentro del centro y hay algunas células que se han rebelado contra ellos”.

Las autoridades ecuatorianas han tomado medidas para evitar que reos pertenecientes a las mismas organizaciones y que se encuentran alojados en otras prisiones a nivel nacional hagan lo mismo.

Carrillo insistió que la administración de Lasso “hace todo lo posible para evitar que los que desprecian la vida sigan incitando a la guerra en las cárceles. Trabajamos para que los privados de libertad puedan vivir en paz en los centros de rehabilitación social”, dijo.

Este domingo no se han registrado fugados, mientras que 90 presos fueron evacuados, 10 de ellos heridos que fueron atendidos por el Ministerio de Salud. Se desplegaron unos 800 efectivos para controlar la situación, también se informó.

Castillo enfatizó que los internos involucrados en estos actos violentos deben ser privados de sus beneficios penitenciarios. “Vamos a limpiar el establo … en que se ha convertido el sistema penitenciario. El Gobierno Nacional hará todo lo necesario para lograrlo. El Ecuador no aguanta más la irracionalidad y la violencia”.

El 23 de febrero de 2021 también fueron asesinados en Cuenca 33 internos, la mayoría decapitados y descuartizados, como parte de un ataque simultáneo coordinado por bandas criminales en distintos penales que dejó 78 muertos a nivel nacional.

El mes pasado, Amnistía Internacional (AI) mencionó en su informe anual que, al cierre de 2020, al menos 316 reclusos habían muerto en enfrentamientos entre bandas rivales dentro de las cárceles de Ecuador, en varios episodios que sacudieron la conciencia nacional por su crueldad.

Del total de asesinatos en las cárceles ecuatorianas, 79 habían ocurrido en febrero de 2021, 119 el 28 de septiembre y 62 entre el 12 y el 13 de noviembre. La mayoría de los delitos estaban vinculados a carteles de la droga de Colombia y México.

“Las muertes ocurrieron en un contexto de hacinamiento, negligencia e inacción en la garantía de los derechos humanos de la población carcelaria”, dijo AI.

Al 29 de noviembre de 2021 había 36.599 personas privadas de libertad en 36 centros, con un aumento del 469% en los últimos 20 años, y el 40% de ellas se encontraban en prisión preventiva, a la espera de sentencia, según un reciente informe publicado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

En dicho documento, la CIDH hizo un llamado al Estado ecuatoriano a retomar el control de los centros penitenciarios, brindar condiciones dignas a los internos y diseñar una política de prevención del delito que no priorice el encarcelamiento como estrategia principal.

En ese sentido, el gobierno de Lasso lanzó en febrero la primera política pública del país con enfoque de derechos humanos para los internos, a la que destinó US$ 26 millones, mientras espera indultar a unas 5.000 personas detenidas por delitos menores y contratar 1.400 nuevos guardiacárceles.

 

Categorías: Política, América Latina.