MercoPress, in English

Domingo, 9 de agosto de 2020 - 17:41 UTC

 

 

Falklands: el renacimiento de un espacio mágico para solaz de los Isleños

Jueves, 30 de julio de 2020 - 09:20 UTC
 Lisa Watson es la editora del Penguin News, el semanario de las Islas Falkland y en el artículo a continuación festeja con agradecimiento y corazón la recuperación de una playa Lisa Watson es la editora del Penguin News, el semanario de las Islas Falkland y en el artículo a continuación festeja con agradecimiento y corazón la recuperación de una playa
Yorke Bay, que define como  una playa mágica, próxima a la capital Stanley por sus arenas blancas y fauna marina Yorke Bay, que define como una playa mágica, próxima a la capital Stanley por sus arenas blancas y fauna marina
Supervisor del desminado Shame Mapulanga, Darrel McGill y Guy Marot Supervisor del desminado Shame Mapulanga, Darrel McGill y Guy Marot
Operadores de Safelane Global Thomas Hlaisi y Admire Mambohaatum examinan en la playa cualquier objeto sospechoso Operadores de Safelane Global Thomas Hlaisi y Admire Mambohaatum examinan en la playa cualquier objeto sospechoso
Entre otras, una mina israelí fue encontrada en el Campo 14 Entre otras, una mina israelí fue encontrada en el Campo 14

Empero desde 1982 esta playa está vedada por las minas que colocaron las tropas invasoras argentinas, pero con suerte para octubre, después de 38 años podría quedar rehabilitada para solaz de los Isleños.

Lisa nació y se crió en una familia de Isleños con varias generaciones en las Falklands y pertenece a la primera tanda de jóvenes que pudieron cumplir educación terciaria, transformando una otrora adormecida colonia de latifundistas y criadores de ovejas en una comunidad pujante, vibrante y auto suficiente, con un orgulloso espíritu de nación.

Cuando niña sobrevivió en el campo de la familia la ocupación argentina de 1982, aunque debieron soportar las continuas razias de los invasores, y por tanto eternamente agradecida a la Fuerza de Tareas británica enviada a recuperar las Islas.

Tras la ocupación el desafío era reconstruir las Islas, reposicionar la economía a la vez que atender a todos aquellos sufrientes emocionalmente por las secuelas del conflicto.

Pero si bien las circunstancias se mostraron favorables para que las Falklands salieran al frente y prosperaran, una herida abierta y recuerdo permanente de la invasión eran los campos minados, con explosivos anti personal y anti tanques, por las fuerzas argentinas en fuga, entre ellos varios espacios de esparcimiento de los Isleños en torno a la capital Stanley.

Empero ahora 38 años después, un lugar emblemático y lleno de memorias felices está pronto a recuperarse. Es parte de un proyecto más ambicioso por limpiar las Falklands de campos minados con la participación de empresas especializadas en esas tareas y profesionales de Zimbabue, poseedores de un toque magistral para el desafío.

En la nota Lisa Watson es invitada por el Gerente del Programa de Desminado de las Falklands, Guy Marot a ser testigo de las últimas etapas en la limpieza de la afamada Yorke Bay, tarea aún nada fácil, pues el viento, el mar y los drenajes pluviales han desubicado muchos de esos explosivos, que generalmente se ciñen a planos de quienes las plantan.

Es esta caso empero se ha debido zarandear con excavadoras cientos de miles de toneladas de arena, a la debida profundidad para que la playa “mágica” vuelva a la vida para los Isleños.

Lisa Watson en primera persona nos cuenta la emoción de esa experiencia en su doble rol de Isleña y de periodista.

 Hay muchas facetas que ofrece la hermosura de Yorke Bay, la playa de arenas blancas que se extiende a lo largo de la costa de las Falklands, al este de la ensenada de Gypsy, en las proximidades de la capital Stanley, pero una de las más fascinantes es su siempre cambiante topografía. Generaciones de Isleños alguna vez disfrutaron caminar o andar a caballo entre las dunas o la planicie de la playa, prácticamente todos los días dependiendo en la dirección y fuerza del viento.  Cuánta alegría en un espacio de diversión que mágicamente cambia de faz cada vez que uno la visita.

Pero los cambios topográficos desafortunadamente cesan de ser un juego y se convierten potencialmente en desafío mortal cuando la tarea se trata de remover explosivos de las profundidades de las arenas de Yorke Bay.

El Gerente del Programa de Desminado de las Islas Falkland (DPO), Guy Marot me condujo en una recorrida de Yorke Bay, donde la empresa Safelane Global está completando sus trabajos de desminado.

Marot explicó que el desafío de limpiar la zona central de Yorke Bay es que en 1982 parte del área donde se plantaron minas estuvo expuesta a mareas y el viento y las minas fueron desplazadas hacia la cercanía del mar o a profundidades en las dunas.

“A partir de entonces importantes profundidades de arena han sido removidas por el viento y mar y se han formado dunas de hasta siete metros de alto”.

“Franja de 1982”

Por tanto la forma de asegurarse que no hay minas o explosivos es encontrar la “franja del 1982” y tamizar cada uno de los metros cúbicos que pueden contener minas.

Marot agregó, “esto se hace en primer lugar confirmando la profundidad necesaria, luego se remueve la vegetación en la cual no se encontraron minas y después se utilizan excavadoras provistas de cucharas con un cerno hidráulico para zarandear toda la arena y de esa manera confirman que los elementos que no pasaron por la filtración son seguros.”

Este proceso se hace con mucho cuidado bajo los ojos de SafeLane Global, auditado e inspeccionado por el Programa de la Oficia de Desminado, para asegurarse que ningún volumen de arena pueda esconder una mina o explosivo, --del tamaño de la mitad de una lata de porotos cocidos--, o pueda escaparse de la filtración de aproximadamente unos 240.000 metros cúbicos (unas 385.000 toneladas) de arena sólo en esa área de la bahía.

Con el proyecto en una etapa en que excavadoras blindadas son utilizadas, ocho residentes de las Falklands han sido contratados para operar la maquinaria.

Daren McGill, Justin East y Keith Heathman, cada uno opera una excavadora con una gran cuchara que zarandea y que escarba lejos de la maquinaria, de esa manera cualquier potencial mina o explosivo está alejado de ellos.

Como se explicara más arriba toda la arena es filtrada y cualquier vegetación se deja caer sobre una plataforma testigo, que es hurgada por personal de desminado por si se encuentra algún explosivo. Al momento se han encontrado 22 minas en dicha área. Y se trata de minas anti tanque, a pesar de lo cual tanto la excavadora como la cuchara de zarandeo parecen ser lo suficientemente robustos.

Pero el operador de una de las excavadoras y los desminadores Thomas y Admire no parecen preocupados en absoluto por el desarrollo de estas tareas. En verdad están menos interesados en la posibilidad de una explosión en una de las cucharas con zaranda, y más divertidos por el hecho que yo no llevaba puesto equipo de agua para visitar una playa mojada.

Marot dijo que el plan originalmente había sido que el Campo minado 14 sólo fuera incluido en el proyecto pues el Campo minado 13 ya había sido declarado barrido en 1982. Empero un análisis más detallado por parte del DPO y SafeLane planteó dudas sobre cuán efectivo había sido ese desminado pues a tan solo 250 metros del Campo 14 emergieron minas que no se podían explicar a no ser que hubieran sido arrastradas por un drenaje de agua.

El Foreign Office confirmó que se necesitaba un relevamiento para establecer la presencia de minas en ese Campo y si se encontraba alguna la totalidad de los 60,000 metros cuadrados tendría que ser parte de la búsqueda de explosivos.
Una mina en efecto fue encontrada durante el relevamiento y otras 21 han sido descubiertas desde el procesamiento del Campo.
Esto por supuesto fue más que una tarea desafiante.

El trabajo de las excavadoras y las zarandas hidráulicas

En la vasta área de arena donde estábamos parados con Marot, cada una de las excavadoras cortó una franja de 6 a 7 metros de ancho, dirección oeste/este, colina por colina de arena. “Tres equipos de excavadoras siguen al pie de la letra este procedimiento simple, de derecha a izquierda hasta el mar, de forma que cada metro cuadrado es procesado y filtrado”, explicó Marot.

El piso, la superficie queda en un estado bastante agreste “no demasiado estructurado, dejamos que la naturaleza se encargue de aplanarlo, una situación que se conoce como 'negligencia benigna'”

Empero a la vez debe dejarse la zona razonablemente segura y los profundos zanjones deben llenarse para evitar la eventualidad que algún cuatriciclo termine envuelto en un terrible accidente.

¿Pero cuanto tiempo ha tomado todo esto? Desde donde estaba parada la tarea parecía interminable.

Esta etapa especial del proyecto comenzó a fines de diciembre con los preparativos de SafeLane, y tendría que estar concluido para mediados de octubre, aunque todo ello dependerá en el comportamiento de la maquinaria explicó Marot.

¿Cómo sabrán si cubrieron todo el terreno, pregunté?

El terreno era de superficie desigual y con líneas marcadas con palos y cintas atadas en su extremo. Habíamos caminado a lo largo de una línea de palos y según se explicó de un costado de los palos era perfectamente seguro, había sido procesada la arena, pero a tan solo unos metros a la derecha, el suelo aún no había sido zarandeado.

Es testimonio de la confianza de los residentes de las Falklands para con el profesionalismo de las empresas de desminado y su personal experto de Zimbabue, del momento que dada la proximidad del terreno no procesado, no sentí ni un momento de nerviosismo.

Todo el trabajo es relevado para lograr una certeza de cinco centímetros según Marot.

“Si podemos encontrar minas en su posición absolutamente original entones la información es crucial, pues nos confirma la profundidad en la tierra con relación al nivel de 1982. El problema es que a medida que excavamos y retiramos las minas, uno tiene que estimar exactamente donde están las minas lo cual implica que la excavadora debe trabajar medio metro más abajo que dichas minas para asegurarse no hay posibilidad alguna de pasarse alguna por alto.

Pero en otros campos minados se encontraron las minas en lugares muy específicos tal cual fueran detallado en los informes y archivos de Argentina y Reino Unido.

¨Una vez que las minas han sido ubicadas y retiradas se puede chequear contra los documentos, que es parte clave de la toma de decisión para que el Director Técnico de SafeLane John Hare declare el área libre de minas y para que yo pueda realizar un control completo e independiente de la calidad del trabajo desplegado y firmar la Certificación de Tarea Cumplida”.

Toda el área es relevada y puesta al día diariamente por Dave Clarke, el agrimensor, según explicó Marot. Tarea crucial porque implica que una significativa parte del trabajo es la de proveer al proyecto la evidencia para demostrar ”a Uds., el público, que hemos hecho el trabajo correctamente y nada ha sido dejado al azar y no hay nada en el proceso que permita que distintos puntos han sido omitidos o incumplidos¨

Mi recorrida del área concluyó con una caminata por esa asombrosa playa a la vez que una mirada a la distancia de una colonia de pingüinos Gentoo anidando.

Se trata de un espacio que los residentes y visitantes de Stanley realmente disfrutarán y se beneficiarán de visitar, algo que muy pronto podrán realizar.

La vista es algo realmente para maravillarse, la colina de la playa que cae suavemente sin fin con olas que mansamente acarician sobre un fondo de dunas y cerros. También las arenas lentamente barridas hacia el este y una luna creciente que asoma deslizándose al Oeste en dirección a la ensenada de Gypsy Cove.

Es un lugar mágico el cual nunca pensé volvería a tener la oportunidad de apreciar nuevamente en mi vida y a lo cual tenía que estar absolutamente resignada.

Ciertamente no quería que nadie resultara herido para que yo pudiese caminar por las blancas arenas o ver el sol ponerse sobre un horizonte específico, ¿pues esto en verdad lo puedo hacer cualquier otro lugar de las Falklands, no es cierto?

Pero la verdad es que me sentí absolutamente deslumbrada de emoción y agradecimiento, y ahora a pesar de mi profesión de periodista, simplemente no tengo palabras para expresar el grado de gratitud que siento por todos aquellos que me han devuelto este maravilloso pedazo de mi país.

Lisa Watson - Penguin News