MercoPress, in English

Martes, 23 de abril de 2019 - 18:32 UTC

La Royal Opera de Londres busca adaptarse a la nueva realidad de género

Sábado, 29 de diciembre de 2018 - 21:09 UTC
La Royal Opera House está interesada en atraer directoras y equipos creativos femeninos para obtener así una “nueva perspectiva” de los clásicos La Royal Opera House está interesada en atraer directoras y equipos creativos femeninos para obtener así una “nueva perspectiva” de los clásicos
“Creo que sabemos que la ópera ha tenido una relación difícil con las mujeres y el género y ha sido intrínsecamente misógina” dijo la productora Sarah Crabtree “Creo que sabemos que la ópera ha tenido una relación difícil con las mujeres y el género y ha sido intrínsecamente misógina” dijo la productora Sarah Crabtree

La Royal Opera House de Londres tomó la iniciativa de generar un cambio respecto al estereotipo de misoginia que tiene el género, luego de ser duramente criticada al respecto. Para esto, durante 2019 realizará una serie de debates, reflexiones e iniciativas en torno al tema para comenzar a ser un motor de cambio a nivel global.

 Un evento clave que generó esta introspección de la organización sucedió en 2015, cuando se realizó una producción de “Guillaume Tell”, un clásico de Rossini que en la ocasión fue dirigida por el italiano Damiano Michieletto.

En la adaptación un personaje femenino era humillado sexualmente por un ejército como parte de la trama, lo que desató la furia del público que comenzó a abuchear, generando toda una polémica sobre la misoginia en la ópera. A raíz de situaciones como esta es que a partir del próximo año se realizará en la institución el programa “Insight”, que tiene como fin abordar las problemáticas que enfrenta la industria en la era del Me Too, según informa The Telegraph.

Algunas de las iniciativas son: realizar un conversatorio público para jóvenes bajo la pregunta “¿la ópera odia a las mujeres?”, ejecutar diferentes eventos especiales como “Escándalo y seducción. Introduciendo la ópera controversial de Verdi”, y también realizar un festival en el que, junto a otras industrias creativas, se reflexionará públicamente sobre el papel de las mujeres post Me Too, después de que la televisión, el cine y el teatro prometieran enfrentar el problema.

Asimismo, la Royal Opera House está interesada en atraer directoras y equipos creativos femeninos para obtener así una “nueva perspectiva” de los clásicos, como también para producir nuevas obras contemporáneas, de forma que sean adecuadas para el siglo XXI.

“Creo que sabemos que la ópera, en particular, ha tenido una relación difícil con las mujeres y el género, y ha sido durante bastante tiempo intrínsecamente misógina”, dijo al medio británico la productora creativa de la Royal Ópera House, Sarah Crabtree.

“En lugar de fingir que eso no está sucediendo, creo que queremos comenzar a tener una conversación y abordar esos problemas históricos”, añadió. A pesar de las dificultades que conlleva el ser de los pioneros en generar el cambio, la productora afirmó que es un deber de la institución hacerlo.

“El problema que hemos tenido es que hay muy pocos modelos a seguir: históricamente no hay suficientes piezas encargadas desde una perspectiva femenina o desde equipos creativos femeninos”, aseguró. “En lugar de fingir que eso no está sucediendo, queremos abordar esos problemas históricos”, aunque Crabtree aclaró que no se trata de cambiar los clásicos, sino de “desbloquear una perspectiva diferente para comenzar a cuestionar” las anteriores.

“Somos los custodios de este canon histórico que queremos preservar, respaldar y desarrollar, pero al mismo tiempo tenemos el deber como organización de poner una lente contemporáneo en ese trabajo y mirar particularmente lo que queremos hacer en el futuro”, aseveró.

“Estamos empezando a avanzar con el equilibrio de género, pero aún tenemos un largo camino por recorrer en todo el sector”, enfatizó la productora creativa. “Esto no es solo un problema de Royal Opera y no puede ser una solución de Royal Opera si queremos crear un modelo para el futuro y asegurarnos de que dentro de 20, 30, 40 años, no estemos teniendo la misma conversación”, concluyó.