Von der Leyen firmará el tratado en Asunción el lunes Una mayoría cualificada de los Estados miembros de la Unión Europea (UE) votó este viernes a favor del histórico Acuerdo de Libre Comercio con el Mercado Común del Sur (Mercosur). La decisión marca un giro geopolítico histórico, posicionando a la UE para contrarrestar el aumento de los aranceles estadounidenses y la competencia china, al precio de una agitación interna en Francia.
La aprobación permite a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, viajar a Asunción, Paraguay, este lunes para firmar el tratado junto a los líderes de Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay.
El futuro del acuerdo dependía de la postura de Italia, que previamente se había alineado con el frente rechazo de París. La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, aprovechó el impasse para obtener concesiones significativas. Bruselas respondió con un aumento de 45 000 millones de euros a la Política Agrícola Común (PAC) y reforzó las salvaguardias del freno de emergencia para productos sensibles. Con el voto a favor de Roma, el bloque procomercio, apoyado por Alemania y España, superó el umbral del 65% necesario para una mayoría cualificada, aislando así a Francia y a sus aliados Hungría, Polonia e Irlanda.
El acuerdo crea la mayor zona de libre comercio del mundo, con una población de unos 700 millones de consumidores, lo que conlleva importantes implicaciones para los sectores industrial y agrícola.
Para la UE, el acuerdo elimina 4.000 millones de euros en aranceles anuales sobre exportaciones como automóviles, maquinaria, productos farmacéuticos y bienes de lujo (vinos y quesos). Por otro lado, el Mercosur ofrece acceso preferencial a los mercados europeos para la carne de vacuno, las aves de corral, el azúcar y la soja mediante cuotas libres de aranceles.
El acuerdo asegura además el acceso de Europa a materias primas como el litio de Argentina y el grafito de Brasil, esenciales para una transición a la energía verde, aumentando la independencia de las cadenas de suministro chinas.
La votación ha provocado una reacción inmediata y volátil en toda Europa. Miles de agricultores franceses, organizados por la FNSEA y la Coordinación Rural, han llegado a París, bloqueando la autopista A13 y lugares emblemáticos circundantes como el Arco del Triunfo. Se prevé un asedio al mercado de alimentos de Rungis para el viernes por la tarde.
Además, se presentará una moción de censura ante la Asamblea Nacional contra el gobierno del primer ministro Sébastien Lecornu por traicionar la soberanía alimentaria francesa. Asimismo, el Partido Verde ha criticado duramente el Anexo de Sostenibilidad, calificándolo de ficción jurídica, careciente de toda fuerza necesaria para prevenir la deforestación en la Amazonia.
Tras la ceremonia oficial de firma del lunes en Asunción, Paraguay, comenzarán los debates de ratificación en el Parlamento Europeo, donde los opositores afirman haber movilizado ya a 150 eurodiputados para bloquear el acuerdo, que ahora debe aprobarse en los parlamentos nacionales de los 31 países firmantes. Un solo rechazo a nivel nacional podría hundir el acuerdo.
En París, los líderes de la oposición ya han calificado el día de humillación para Francia, acusando al presidente Emmanuel Macron de poseer postura al no lograr las alianzas necesarias en Bruselas. El líder del Partido Nacional Republicano, Jordan Bardella, confirmó que, además de las acciones contra Lecornu, se presentará una segunda moción ante el Parlamento Europeo contra von der Leyen. Otros grupos también piden la salida de Macron.