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Fiesta en embajada de EE.UU. en La Habana pero sin cubanos disidentes

Jueves, 13 de agosto de 2015 - 10:51 UTC
El secretario de Estado John Kerry  izará la bandera de los Estados Unidos en la nueva embajada de La Habana este viernes El secretario de Estado John Kerry izará la bandera de los Estados Unidos en la nueva embajada de La Habana este viernes
Excluir a los disidentes provocó fuertes críticas de opositores a las políticas de Obama, incluido Marco Rubio, aspirante a la nominación republicana Excluir a los disidentes provocó fuertes críticas de opositores a las políticas de Obama, incluido Marco Rubio, aspirante a la nominación republicana
El Departamento de Estado teme que invitar a los disidentes podría llegar a un boicot de parte de las autoridades cubanas a la inauguración de la embajada El Departamento de Estado teme que invitar a los disidentes podría llegar a un boicot de parte de las autoridades cubanas a la inauguración de la embajada

El gobierno de Estados Unidos no tiene programado invitar a disidentes cubanos al histórico acontecimiento del viernes, en el que el secretario de Estado John Kerry izará la bandera de los Estados Unidos en la nueva embajada de La Habana, según fuentes del Departamento de Estado. En lugar de ello, Kerry sostendrá una discreta reunión más adelante con algunos prominentes activistas, precisaron las fuentes.

 La oposición cubana fue el centro de las políticas estadounidenses con respecto a Cuba desde que ambas naciones rompieron vínculos diplomáticos en 1961. El gobierno cubano considera a sus opositores locales como “mercenarios traidores” al servicio de los Estados Unidos.

En momentos en que los dos países se acercan para restaurar sus relaciones, el gobierno de Cuba ha dejado de reunirse casi completamente con políticos estadounidenses que visiten a los disidentes durante sus viajes a La Habana.

Según se explicó la cuestión marcó un dilema para los funcionarios de Estados Unidos que organizan la ceremonia de reapertura de la embajada frente al malecón de La Habana, ya que de invitar a los disidentes hubieran corrido el riesgo de un boicot por parte de las autoridades cubanas, incluidas aquellas que negociaron con los Estados Unidos desde que el presidente Barack Obama y Raúl Castro anunciaron la distensión el 17 de diciembre.

Sin embargo, excluir a los disidentes provocó fuertes críticas de los opositores a las nuevas políticas de Obama, incluido Marco Rubio, aspirante a la nominación republicana a la presidencia, quien es de ascendencia cubana.

El senador envió una carta al secretario de Estado John Kerry para pedirle que se reúna con seis opositores cubanos. La misiva dirigida a Kerry asegura: ”A pesar de todos los reveses (políticos) que el presidente Obama ha infligido a la causa de una Cuba libre y democrática, lo insto a que, al menos, aproveche la oportunidad de su próximo viaje el 14 de agosto a La Habana para exigir la libertad y los derechos del pueblo cubano“.

Rubio pide al Canciller estadounidense que ”durante sus reuniones con funcionarios cubanos exija que todos los presos políticos sean liberados“ y que se reúna ”con los líderes que luchan por llevar la libertad a Cuba e invitarlos a la ceremonia que va a presidir en la nueva embajada estadounidense”.

Cita entre esos miembros de la oposición a Antonio Rodiles, Berta Soler, Jorge García Pérez Antúnez, Oscar Elías Biscet, Iván Hernández Carrillo y Guillermo Fariñas, ganador del Premio Sájarov del Parlamento Europeo para la Libertad de Conciencia (2010).