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Ex candidata presidencial brasileña pretende desarrollo integrado: economía y ecología

Martes, 26 de noviembre de 2013 - 09:52 UTC
“Somos apasionados por el fútbol, pero la gente cada vez más quiere que los problemas sociales y ambientales sean resueltos”, dijo Marina Silva “Somos apasionados por el fútbol, pero la gente cada vez más quiere que los problemas sociales y ambientales sean resueltos”, dijo Marina Silva

La ecologista y ex-candidata presidencial brasileña Marina Silva es quizá la figura opositora que logra mayor adhesión como eventual contendiente de Dilma Rousseff en las elecciones de 2014, aunque señala que su objetivo es luchar por una nueva política y un desarrollo sustentable del país.

 Como candidata por el Partido Verde en 2010 Marina obtuvo 20 millones de votos, pero ahora se asoció para el 2014 con el Partido Socialista Brasileño que lleva como candidato a la presidencia a Eduardo Campos, el exitoso gobernador de Pernambuco.

“No tengo como objetivo de vida ser presidenta de Brasil sino luchar para que Brasil sea mejor. Si eso es posible a través de la candidatura de Eduardo Campos estaré haciendo lo necesario para que sea electo”, dijo la ex ministra de Ambiente durante el gobierno de Lula da Silva, que luchó a brazo partido contra la deforestación amazónica y con ello una gran popularidad.

“Queremos crear una plataforma, que probablemente lanzaremos el 28 de noviembre, que sea un modelo para el Brasil del siglo XXI: un nuevo desarrollo que sea capaz de integrar economía y ecología en una misma ecuación”, afirma.

Un desarrollo que debe comprender “la sustentabilidad en sus diferentes dimensiones. Estamos hablando de economía, de inclusión social, de reducción de la pobreza, de mejora de la calidad de vida de las personas, de educación, tecnología e innovación”.

Dilma Rousseff lleva ventaja en todos los escenarios para las elecciones de octubre próximo, según las últimas encuestas. Lograría la reelección en primera vuelta si Eduardo Campos fuera el candidato del PSB, aunque con la posibilidad de tener que ir a una segunda vuelta si Marina Silva fuera la candidata, según un sondeo de inicios de noviembre de la firma MDA.

“Se necesitan programas para los grandes desafíos actuales, que son cómo vamos a hacer para tener energías limpias y renovables, cómo vamos a aumentar producción por gran productividad y no por expansión predatoria. Una economía con prosperidad, pero con bajo carbono, con respeto a la diversidad cultural, profundizando la democracia y preservando las conquistas”, detalló.

Brasil tiene con pocos meses de diferencia dos grandes acontecimientos en 2014 como son el Mundial de Fútbol en junio y las elecciones presidenciales en octubre. Fútbol y campañas políticas estarán mezclados gran parte del año, pero los brasileños no dejarán de lado sus reclamos de cambios por la pasión futbolística, cree Silva.

“Somos apasionados por el fútbol, pero la gente cada vez más quiere que los problemas sociales y ambientales sean resueltos. Las manifestaciones de junio indicaron claramente eso”, dice.

Silva, de 55 años y criada en una comunidad en el estado de Acre (selva amazónica, oeste) señala que el actual gobierno brasileño no ha logrado dejar su impronta mientras hace frente a grandes desafíos en su último año de mandato: un crecimiento muy bajo, un regreso del alza de la inflación y preocupación por el riesgo de desequilibrio fiscal.

Categorías: Política, Brasil, América Latina.