
Irán nombró este domingo a Mojtaba Jameneí como nuevo líder supremo, en una sucesión que consolida la línea dura del régimen en pleno agravamiento de la guerra con Israel y Estados Unidos, al tiempo que los ataques cruzados alcanzan ya depósitos de combustible, rutas energéticas y plantas de desalinización en la región. La Asamblea de Expertos, el órgano clerical de 88 miembros encargado de designar al sucesor, anunció su elección “por un voto decisivo”, otorgándole el cargo con la autoridad final sobre todos los asuntos del Estado.