
El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, denunció este martes la existencia de una red internacional dedicada al robo y adulteración de gasolina y diésel importados por el país, con operaciones detectadas en Chile, Argentina y Paraguay. Según el mandatario, la trama tiene origen en la anterior administración de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), la empresa estatal encargada del suministro de combustible.