
El Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, advirtió que el mundo no puede permitirse que el Líbano se convierta en otra Gaza. Hizo estas declaraciones ante el aumento de la tensión y los enfrentamientos entre la organización terrorista Hezbolá, afincada en el Líbano, e Israel. Guterres habló de una retórica belicosa entre ambas partes e insistió en que un paso en falso podría desencadenar una catástrofe para toda la región y más allá.

A casi una semana de las explosiones que arrasaron con parte de Beirut, el primer ministro de Líbano, Hassan Diab, renunció el lunes y acusó a la elite del país de haber obstaculizado su Gobierno para tapar sus errores y su responsabilidad en la devastación en la capital, lo que alimentó aún más la incertidumbre y los reclamos de cambio en las calles.

Líbano sufrió el martes otro golpe contundente a su ya deteriorada situación socioeconómica, con dos explosiones en la zona portuaria de Beirut que dejaron al menos 100 muertos y miles de heridos, hospitales destruidos o desbordados e impactantes imágenes que dieron la vuelta al mundo apenas ocurridos los hechos.