
El ciudadano estadounidense Kyle Adler, sustraído cuando era un bebé de nueve meses durante la dictadura del general Augusto Pinochet en Chile, se reencontró este año con su madre biológica, la chilena Ana María Navarrete, treinta y cinco años después de la separación forzosa. El reencuentro, ocurrido el día de San Valentín en el aeropuerto de Santiago y documentado por la agencia Associated Press, ilustra la dimensión de una red de adopciones fraudulentas que durante el régimen militar chileno (1973-1990) sustrajo a más de veinte mil niños de familias pobres e indígenas, según estimaciones oficiales.