
La Justicia argentina investiga un presunto plan para asesinar al ministro de Seguridad y Justicia de Entre Ríos, Néstor Roncaglia, y a dos funcionarios judiciales federales —el juez Leandro Ríos y el fiscal José Ignacio Candiotti— con ataques que, según la hipótesis del expediente, buscaban ejecutarse durante vacaciones en Punta del Este mediante sicarios uruguayos por unos US$ 40.000.