
El gobierno español autorizó este martes por la noche el atraque en las Islas Canarias del crucero polar MV Hondius, en el que se ha confirmado un brote de hantavirus que ya dejó tres muertos, después de que las autoridades de Cabo Verde le negaran la entrada a sus puertos y ante el pedido formal de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que apeló a “una obligación moral y legal” del país de auxiliar a los 147 pasajeros y tripulantes a bordo, entre ellos 14 ciudadanos españoles.