
El Ministerio Público Federal de Brasil recomendó este miércoles al Instituto Brasileño de Medio Ambiente (Ibama) que no renueve la licencia ambiental de la única mina de uranio del país, en operación desde 1999, hasta que la empresa responsable consulte debidamente a las comunidades quilombolas potencialmente afectadas por la actividad. La recomendación no implica el cierre definitivo de las operaciones, pero supone una suspensión condicionada al cumplimiento de la exigencia de consulta previa a las poblaciones impactadas por el proyecto, en línea con las normas nacionales e internacionales vigentes.