
Un juez federal de Río de Janeiro suspendió cautelarmente el impuesto del 12% a la exportación de petróleo crudo para cinco empresas internacionales que operan en Brasil: Shell, TotalEnergies, Equinor, Repsol Sinopec y Petrogal. La medida representa una primera victoria judicial para las petroleras en su pulso con el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva por un gravamen que consideran inconstitucional.