
Según un reportaje de Agência Brasil, especialistas y entidades del sector petrolero sostienen que los aumentos considerados abusivos en los combustibles en Brasil no responden solo a la volatilidad internacional. El informe recoge denuncias sobre estaciones en São Paulo que llegaron a vender la gasolina a R$9 por litro y atribuye parte del problema a la pérdida de control estatal sobre la cadena de distribución tras la privatización de BR Distribuidora.