
El Reino Unido está avanzando hacia un sistema migratorio digital. Estas reformas buscan reforzar la seguridad, reducir la dependencia de documentos físicos y agilizar la experiencia de los viajeros mediante controles automatizados realizados por las compañías de transporte en coordinación con los registros del Ministerio del Interior (Home Office). A partir del 25 de febrero de 2026: