La destitución se aprobó a las 18.55, hora paraguaya, con los votos de los 44 senadores presentes de un total de 45, incluidos los del gobernante Partido Colorado, tras un juicio de unas diez horas El Senado de Paraguay destituyó el viernes al presidente Santiago Peña en un juicio político por “mal desempeño de sus funciones” a raíz del colapso de Ueno Bank, y horas después la Fiscalía ordenó su detención domiciliaria por presuntos delitos económicos. El vicepresidente, Pedro Alliana, juró por la noche ante el Congreso como nuevo jefe de Estado y completará el mandato hasta el 15 de agosto de 2028.
La destitución se aprobó a las 18.55, hora paraguaya, con los votos de los 44 senadores presentes de un total de 45, incluidos los del gobernante Partido Colorado, tras un juicio de unas diez horas. Con ella, Peña pierde el escaño de senador vitalicio y la inmunidad parlamentaria que le habría correspondido si el Congreso hubiera aceptado la renuncia que presentó el jueves, que no llegó a tratarse. Miles de ahorristas que se concentraban frente al Congreso celebraron la decisión.
El fiscal Christian Benítez informó de que Peña permanecerá detenido en su domicilio hasta ser puesto a disposición de la Unidad Especializada de Delitos Económicos y Anticorrupción. Según el diario La Nación, la Fiscalía lo investiga por presunta lesión de confianza, tráfico de influencias y administración en provecho propio. La orden alcanza también al expresidente del Banco Central Carlos Carvallo, según la agencia AP. Peña niega haber cometido delito alguno.
El Senado rechazó la prórroga de 72 horas que había pedido el presidente para preparar su defensa. Peña, que el jueves había anunciado que comparecería, finalmente no se presentó y envió a sus abogados, Adolfo Ferreiro —que defendió en 2012 al presidente Fernando Lugo, también destituido en un juicio político— y Ricardo Preda. Ambos alegaron que no habían tenido tiempo material para preparar la defensa y que el juicio carecía de objeto tras la renuncia, argumentos que el Senado no aceptó.
“Presenté mi renuncia para evitar más daño al país y contribuir a devolverle la tranquilidad al Paraguay. No quiero que mi presencia sea motivo de mayor división o inestabilidad”, escribió Peña en un mensaje de despedida. “Me despido con gratitud, sin desconocer la angustia de quienes hoy esperan respuestas.”
Alliana, de 52 años, nacido en Pilar, exgobernador del departamento de Ñeembucú y expresidente del Partido Colorado, juró el cargo minutos después de la destitución. Antonio Barrios asumió la vicepresidencia, según el diario ABC Color. La oposición aceptó la sucesión, aunque con reservas. “Aceptamos esta situación para dar continuidad institucional a la marcha del país”, dijo el senador opositor Rafael Filizzola, que calificó a Alliana de “cómplice” de lo ocurrido. Alliana había tomado distancia públicamente de Peña en vísperas de la intervención del banco, y se espera que haga cambios en el Gobierno y en el Banco Central.
La caída de Peña, un economista de 47 años que llegó al poder en agosto de 2023 con un discurso modernizador, se consumó en apenas cuatro días. El martes, el Banco Central intervino Ueno Bank por insolvencia y préstamos irregulares a empresas de sus propietarios, y congeló los depósitos de casi tres millones de clientes, cerca del 60% de la población adulta, además de cientos de millones de dólares en fondos públicos y del sistema de pensiones. Carvallo había sido director ejecutivo del banco antes de que Peña lo nombrara al frente del Banco Central, y el propio Peña fue accionista del holding del banco hasta abril de 2025. El jueves, el Partido Colorado le retiró el apoyo, encabezado por su presidente, el expresidente Horacio Cartes, que respaldó el juicio político.