Del total, unos 12.700 millones de reales corresponden a inversiones y 21.700 millones a gastos operativos. La propuesta debe ser aprobada por el Congreso Brasil prevé destinar 147.680 millones de reales a Defensa en 2027, unos 27.000 millones de dólares al cambio actual, pero el 73% de esos recursos se irá en salarios, jubilaciones y pensiones, según el proyecto de presupuesto enviado al Congreso. Con apenas el 8,6% reservado para inversiones, el país deberá decidir el ritmo de programas que incluyen cazas, fragatas, blindados y un submarino de propulsión nuclear.
Del total, unos 12.700 millones de reales corresponden a inversiones y 21.700 millones a gastos operativos. La propuesta debe ser aprobada por el Congreso. La reciente depreciación del real, que perdió más de un 8% frente al dólar tras la reelección de Luiz Inácio Lula da Silva, encarece además los componentes importados.
Según el analista de defensa Andrei Serbin Pont, que repasó los programas en un análisis para el portal Infobae, la Fuerza Aérea brasileña expresó en junio su interés en adquirir otros 20 cazas Gripen E/F de la sueca Saab, además de los 36 ya contratados, con una posible fabricación en la planta de Embraer en Gavião Peixoto, en el estado de São Paulo; el pedido aún no está confirmado. La Marina firmó el 24 de abril un memorando de entendimiento con Embraer y la alemana TKMS para construir cuatro fragatas más de la clase Tamandaré, y estudia incorporar buques de mayor porte de Francia, Italia, Corea del Sur o el Reino Unido, incluida la posibilidad de adquirir fragatas británicas Type 31 de segunda mano.
El programa más afectado es el del submarino de propulsión nuclear, cuya botadura se habría retrasado de 2034 a 2038 por dificultades de financiación, según el analista. El Ejército, por su parte, aplazó de nuevo la selección de nuevos vehículos blindados y de un tanque mediano, y negocia la compra de obuses autopropulsados ATMOS 155 en un consorcio con la empresa brasileña Avibras. Brasil busca además un acuerdo de gobierno a gobierno con Italia para su programa de defensa antiaérea, con participación del consorcio europeo MBDA.
“No hay ningún sistema de armas que esté adquiriendo hoy Brasil que realmente altere la balanza de poder a nivel regional”, afirmó Serbin Pont. El analista destacó la continuidad de la cooperación en defensa con Argentina, con ejercicios conjuntos como Arandú, y señaló que el avión de transporte KC-390 de Embraer aparece como alternativa para reemplazar los C-130 de la Fuerza Aérea Argentina, que también evaluó los obuses ATMOS. Las decisiones dependerán de la nueva conducción del Ministerio de Defensa, que se renovará con el inicio del cuarto mandato de Lula, el 5 de enero.