El estudio, elaborado con datos de los institutos de estadística y bancos centrales de los países miembros, muestra que la inflación energética superó el máximo anterior del periodo La inflación energética anual de América Latina y el Caribe se aceleró en agosto hasta el 8,33%, su nivel más alto de los últimos doce meses, y la presión sobre los combustibles continuó en septiembre y octubre, cuando el precio del diésel igualó por primera vez al de la gasolina, según un informe de la Organización Latinoamericana de Energía (OLADE) difundido por el portal Energy Report.
El estudio, elaborado con datos de los institutos de estadística y bancos centrales de los países miembros, muestra que la inflación energética superó el máximo anterior del periodo, el 8,03% registrado en junio. La inflación general de la región subió del 4,17% en julio al 4,43% en agosto. El informe vincula la aceleración con la reanudación de las hostilidades entre Irán y Estados Unidos en julio, tras el frágil alto el fuego de junio.
El diésel ha subido más rápido que la gasolina. En agosto, su precio promedio regional aumentó un 2,5%, hasta 1,31 dólares por litro, casi cuatro veces más que la gasolina, que subió un 0,6%, hasta 1,38 dólares. En octubre, ambos combustibles alcanzaron los 1,41 dólares por litro, el nivel más alto del año. Desde febrero, el diésel acumula un aumento del 26%, frente al 18% de la gasolina, y el informe prevé que podría superarla en las próximas semanas. Su encarecimiento tiene un impacto especial en el transporte de cargas y pasajeros, la maquinaria agrícola y la distribución de mercancías.
El petróleo WTI promedió 83,90 dólares por barril en agosto, 97,31 dólares en septiembre y en torno a 98,29 dólares en octubre. El informe advierte que la transmisión de los precios del crudo a los combustibles no es simétrica: las subidas internacionales se trasladan con rapidez, mientras que las bajadas se reflejan con demora o de forma parcial por efecto de los inventarios, los márgenes comerciales, los impuestos, los subsidios y los mecanismos locales de estabilización de precios.