MercoPress, in English

Lunes, 26 de octubre de 2026 - 02:08 UTC

 

 

Lula gana la presidencia de Brasil por cuarta vez con el 51,8% de los votos

Lunes, 26 de octubre de 2026 - 01:01 UTC
Lula es el primer candidato que gana la presidencia tras haber quedado segundo en la primera vuelta desde que Brasil volvió a elegir a su presidente por voto directo Lula es el primer candidato que gana la presidencia tras haber quedado segundo en la primera vuelta desde que Brasil volvió a elegir a su presidente por voto directo

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ganó el domingo la segunda vuelta de las elecciones presidenciales con el 51,78% de los votos válidos frente al 48,22% del senador Flávio Bolsonaro, según el Tribunal Superior Electoral, con el 99,97% escrutado. Lula, de 80 años, gobernará por cuarta vez el país, entre 2027 y 2030, tras remontar la desventaja de la primera vuelta.

El candidato del Partido de los Trabajadores obtuvo 64,2 millones de votos, unos 4,4 millones más que el hijo del expresidente Jair Bolsonaro, que sumó 59,8 millones. El tribunal declaró matemáticamente electo a Lula pasadas las nueve de la noche, hora de Brasilia, después de un recuento en el que el presidente adelantó a su rival cuando se había escrutado cerca de la mitad de los votos y ya no perdió la ventaja. En Brasilia, los simpatizantes de Bolsonaro concentrados en la Explanada de los Ministerios se retiraron en silencio al conocerse el resultado.

Lula es el primer candidato que gana la presidencia tras haber quedado segundo en la primera vuelta desde que Brasil volvió a elegir a su presidente por voto directo, en 1989, y el primer brasileño elegido cuatro veces para el cargo. Gobernó entre 2003 y 2010 y volvió al poder en 2023, tras derrotar a Jair Bolsonaro en las elecciones de 2022 con el 50,90% de los votos, un margen más estrecho que el de este domingo. Al terminar este mandato tendrá 85 años y no podrá presentarse a una nueva reelección.

El resultado contradijo a las encuestas, que hasta el último día mostraron un empate técnico con una ligera ventaja del senador. El último sondeo de Datafolha daba a cada candidato el 50% de los votos válidos. Bolsonaro, del Partido Liberal, había ganado la primera vuelta del 4 de octubre con el 47,03% de los votos, unos 56,1 millones, frente al 45,16% de Lula, en un resultado que también sorprendió a los institutos de opinión.

Tras aquel revés, la campaña de Lula se volcó en movilizar a los cerca de 33 millones de electores que no votaron en la primera vuelta, con especial atención a los mayores de 70 años y a los jóvenes de 16 y 17, para quienes el voto es voluntario. En la recta final, el Gobierno aumentó un 15% el programa social Bolsa Família, que reciben 20 millones de familias, y el Congreso aprobó la semana laboral de 40 horas con dos días de descanso, una de las banderas del presidente. Lula anunció además subsidios, rebajas de impuestos a los combustibles y programas de alivio de deudas que, según cálculos del diario Folha de S.Paulo, suman casi 300.000 millones de reales hasta 2027.

Bolsonaro, que recibió el respaldo de casi todos los partidos de derecha y centroderecha tras la primera vuelta, centró su campaña en la seguridad, el costo de vida y la promesa de recortar el gasto público manteniendo los programas sociales. Había prometido indultar a su padre, condenado a 27 años de prisión por conspirar para un golpe de Estado tras las elecciones de 2022, y durante la campaña se comprometió a respetar el resultado.

La jornada estuvo marcada por la prolongación del horario de votación en algunas zonas, ordenada por un juez a petición de la campaña de Lula por problemas con el transporte público, según el diario El País, una decisión que dirigentes de la oposición criticaron. La campaña también estuvo atravesada por la disputa judicial con Meta, a la que ambos candidatos acusaron de trato desigual en sus plataformas, y por el acuerdo que los dos firmaron ante el tribunal electoral para levantar de forma recíproca sus secretos bancario, fiscal y telefónico.

Lula, que cumple 81 años el martes, asumirá su nuevo mandato el 1 de enero junto al vicepresidente, Geraldo Alckmin, y deberá gobernar con un Congreso en el que el Partido Liberal tendrá la mayor bancada tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado, lo que anticipa una fuerte oposición parlamentaria.

En el plano regional, el presidente brasileño gobernará junto a vecinos que en su mayoría se han alineado con el Gobierno de Donald Trump, como Argentina, Chile, Paraguay y Bolivia. El presidente argentino, Javier Milei, respaldó a Bolsonaro durante la campaña, insultó en varias ocasiones a Lula y llegó a acusarlo de querer “robarse” la elección, mientras que Lula usó a Milei como argumento contra su rival en los dos debates. La relación con Washington, marcada por los aranceles que Trump impuso a los productos brasileños y que Lula atribuyó a la familia Bolsonaro, será otro de los grandes desafíos de su nuevo mandato. El expresidente colombiano Gustavo Petro fue de los primeros en felicitarlo.

Categorías: Política, Brasil.