La caída de los futuros del Ibovespa alcanzó el límite permitido poco después de la apertura y obligó a suspender temporalmente la negociación, por lo que la Bolsa de São Paulo El real brasileño perdió más de un 8% frente al dólar y los contratos futuros del índice Ibovespa se desplomaron un 15% este lunes, en la primera sesión tras la victoria del presidente Luiz Inácio Lula da Silva en la segunda vuelta de las elecciones, un resultado que los mercados no esperaban. El dólar abrió con una subida del 8,64%, a 5,42 reales.
La caída de los futuros del Ibovespa alcanzó el límite permitido poco después de la apertura y obligó a suspender temporalmente la negociación, por lo que la Bolsa de São Paulo, B3, amplió el margen de oscilación diaria hasta el 20%. El Tesoro brasileño canceló además las subastas de deuda previstas entre el 27 y el 29 de octubre. Los activos brasileños que cotizan en el exterior habían anticipado el movimiento: el fondo cotizado de acciones brasileñas en Tokio llegó a caer un 15%, según la agencia Bloomberg. Según el diario El País, la depreciación del real es la mayor desde 1999.
El ajuste responde a que los inversores habían apostado por una victoria del senador Flávio Bolsonaro tras su triunfo en la primera vuelta, que el 5 de octubre impulsó una subida del 7,7% del Ibovespa, ante la expectativa de una política de mayor disciplina fiscal. “Los mercados estaban ampliamente posicionados para una victoria de Bolsonaro”, explicó Eirini Tsekeridou, analista de Julius Baer. Una encuesta de Citibank entre 73 gestores de fondos mostraba que el 80% esperaba una caída superior al 5% si ganaba Lula.
Los analistas señalan que la atención se centrará ahora en la actitud de Bolsonaro, que no reconoce el resultado y anunció que pedirá anular las elecciones, en la capacidad de Lula para formar mayorías en un Congreso de mayoría opositora y, sobre todo, en la composición de su equipo económico. “Los inversores necesitan un marco fiscal revisado que genere superávits primarios suficientes para estabilizar la deuda”, dijo Viktor Szabó, de Aberdeen Investments. La deuda pública brasileña supera el 80% del PIB, y el bono a diez años rinde en torno al 6,5%, solo por detrás del 12% que se exige a la deuda argentina en la región, según el mismo analista.