Bolsonaro ganó la primera vuelta, el 4 de octubre, con el 47,03% de los votos frente al 45,16% de Lula, un resultado que desmintió a las encuestas Casi 160 millones de brasileños están llamados a votar este domingo en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, en la que el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, de 80 años, busca un cuarto mandato frente al senador Flávio Bolsonaro, de 45, hijo del expresidente Jair Bolsonaro. Los dos llegan empatados: el último sondeo de Datafolha da a cada uno el 50% de los votos válidos.
Los colegios electorales abren a las 8.00 y cierran a las 17.00, hora de Brasilia, en todo el país, y el sistema de voto electrónico permite conocer el resultado la misma noche. El voto es obligatorio entre los 18 y los 70 años y voluntario para los mayores de esa edad y para los jóvenes de 16 y 17. También se eligen gobernadores en segunda vuelta en seis estados.
Bolsonaro ganó la primera vuelta, el 4 de octubre, con el 47,03% de los votos frente al 45,16% de Lula, un resultado que desmintió a las encuestas. Desde que Brasil volvió a elegir presidente por voto directo, en 1989, ningún candidato que quedó segundo en la primera vuelta ha ganado la elección. Ambas campañas han concentrado sus esfuerzos en movilizar a los cerca de 33 millones de electores que no votaron entonces.
Lula, del Partido de los Trabajadores, ha defendido la continuidad de su Gobierno y ha intensificado los anuncios en la recta final, con el aumento del 15% del programa social Bolsa Família y la aprobación de la semana laboral de 40 horas. Bolsonaro, del Partido Liberal, respaldado por casi toda la derecha, ha centrado su mensaje en la seguridad y el costo de vida, y promete recortar el gasto público manteniendo los programas sociales. Ha prometido además indultar a su padre, condenado a 27 años de prisión por conspirar para un golpe de Estado tras perder las elecciones de 2022, y ha anunciado una reforma constitucional para “redemocratizar Brasil”, según el diario El País.
Quien gane gobernará con un Congreso en el que el Partido Liberal obtuvo en octubre la mayor bancada de su historia en la Cámara de Diputados. La campaña ha estado marcada también por la disputa judicial con Meta, a la que ambos candidatos acusan de trato desigual en sus plataformas.
La elección se sigue de cerca en la región. El presidente argentino, Javier Milei, respaldó a Bolsonaro y acusó a Lula de querer “robarse” la elección, mientras que el presidente brasileño usó a Milei como argumento contra su rival en los dos debates de la campaña. Lula cumple 81 años el martes.