El último sondeo de Datafolha da a Bolsonaro el 51% de los votos válidos y a Lula el 49%, dentro del margen de error, y el de Quaest, el 46% y el 44% de la intención de voto total A dos días de la segunda vuelta presidencial en Brasil, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro concentran sus últimos esfuerzos en un mismo objetivo: los cerca de 33 millones de electores que no votaron en la primera vuelta. Con un empate técnico en las encuestas y apenas un 1% o 2% de indecisos, la movilización de quienes se quedaron en casa el 4 de octubre puede decidir el resultado.
El último sondeo de Datafolha da a Bolsonaro el 51% de los votos válidos y a Lula el 49%, dentro del margen de error, y el de Quaest, el 46% y el 44% de la intención de voto total. En la primera vuelta, Bolsonaro obtuvo el 47,03% y Lula el 45,16%. Desde el regreso de las elecciones directas, en 1989, ningún candidato que quedó segundo en la primera vuelta ha ganado la presidencia.
Ambas campañas apuntan a dos grupos para los que el voto es voluntario: los mayores de 70 años, con altos niveles de abstención, y los jóvenes de 16 y 17. La de Lula ha movilizado a militantes y simpatizantes en la calle y en las redes, con grandes actos como la concentración en la avenida Paulista de São Paulo y el canal de WhatsApp “Ejército de Lula”, con millones de seguidores. El Gobierno empezó a pagar esta semana el aumento del 15% de Bolsa Família y el Senado aprobó la semana laboral de 40 horas, una de las banderas del presidente.
Bolsonaro, por su parte, llega con el respaldo de casi todos los partidos de derecha y centroderecha y de diez gobernadores electos en la primera vuelta. Ha centrado su mensaje en la seguridad y la economía, promete crear un Ministerio de la Prosperidad y mantener los programas sociales, y también convocó a sus seguidores a la avenida Paulista y moviliza a los suyos en redes con canales como “Tropa de Flávio”.
La batalla digital ha llegado a los tribunales: ambas campañas acusan a Meta de trato desigual en sus plataformas, y el Tribunal Superior Electoral le ha exigido garantizar la igualdad entre los candidatos. Lula y Bolsonaro se enfrentan este viernes en su último debate, en TV Globo, antes de la votación del domingo.