El cara a cara, de más de dos horas, se celebró en la sede de la cadena Band en São Paulo y fue el primero de la campaña: ninguno de los dos candidatos acudió a los debates de la primera vuelta El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, preguntó el domingo a su rival, el senador Flávio Bolsonaro, si pretende aplicar “la motosierra” del presidente argentino, Javier Milei, para recortar 250.000 millones de reales en gasto público, durante un primer debate televisado marcado por las acusaciones cruzadas de corrupción, a una semana de la segunda vuelta del 25 de octubre.
El cara a cara, de más de dos horas, se celebró en la sede de la cadena Band en São Paulo y fue el primero de la campaña: ninguno de los dos candidatos acudió a los debates de la primera vuelta. Bolsonaro, del Partido Liberal, abrió con ataques sobre el caso de presunto tráfico de influencias que involucra al hijo mayor del presidente, Fábio Luís Lula da Silva, a partir de una entrevista concedida la víspera a CNN Brasil por una lobista implicada en el asunto. Lula respondió recordando las investigaciones abiertas contra su rival, entre ellas la vinculada al caso del Banco Master.
Además del plan de recorte de gasto, Lula preguntó a Bolsonaro si entregaría los recursos naturales de Brasil a Estados Unidos, al que acusó de estar “supeditado” junto con su familia, y lo acusó de querer privatizar la petrolera estatal Petrobras. Bolsonaro centró buena parte de sus intervenciones en la seguridad. Ante la pregunta sobre la soberanía, habló de la “pérdida de soberanía” de los brasileños en barrios dominados por el narcotráfico: “Las calles volverán a ser nuestras y no de esos marginales”. Reiteró su propuesta de crear un Ministerio de la Prosperidad y pidió a los electores que voten “sin miedo”.
El debate terminó con un tumulto entre el público que obligó a la moderadora a intervenir mientras Lula iniciaba su mensaje final.
Las encuestas muestran un empate técnico, con una ligera ventaja de Bolsonaro, que ganó la primera vuelta con el 47,03% de los votos frente al 45,16% de Lula. Ambos se enfrentarán de nuevo el viernes 23 en TV Globo, dos días antes de la votación.