El Gobierno argentino no se ha pronunciado sobre la posición estadounidense, que contrasta con la estrecha alianza entre Milei y el presidente Donald Trump Estados Unidos pidió en la ONU poner fin al mandato del Comité Especial de Descolonización, el órgano ante el que Argentina expone cada año su reclamo de soberanía sobre las Falklands/Malvinas, y calificó algunas de sus actividades de “despilfarro de recursos”, según el resumen oficial de la sesión de la Cuarta Comisión de la Asamblea General celebrada el 15 de octubre.
La comisión aprobó ese día más de 20 proyectos de resolución, muchos de ellos recomendados por el comité, “aun cuando el representante de los Estados Unidos pidió poner fin al mandato de dicho órgano”, según el comunicado de la ONU. Washington no ha presentado una propuesta formal de disolución, que solo podría aprobar la Asamblea General, donde no existe el derecho de veto y el comité cuenta con el respaldo de una amplia mayoría de Estados.
El comité, creado en 1961, examina cada año la situación de 17 territorios no autónomos, diez de ellos administrados por el Reino Unido, entre ellos el archipiélago del Atlántico Sur. Los sucesivos cancilleres del Gobierno de Javier Milei han acudido a sus sesiones de junio para reclamar la reanudación de las negociaciones sobre la soberanía; el actual, Pablo Quirno, lo hizo el 25 de junio. El Reino Unido sostiene que los habitantes de las islas tienen derecho a la autodeterminación y que en el referéndum de 2013 decidieron mantener el estatus de territorio británico de ultramar.
El Gobierno argentino no se ha pronunciado sobre la posición estadounidense, que contrasta con la estrecha alianza entre Milei y el presidente Donald Trump. Según el diario Infobae, el asunto podría plantearse durante la visita a Buenos Aires de esta semana del vicesecretario de Estado, Christopher Landau, y del subsecretario para el Hemisferio Occidental, Juan Pablo Segura.
En esa misma sesión, Argentina se abstuvo ante una resolución impulsada por Rusia sobre las formas contemporáneas de colonialismo. En la Asamblea General, en septiembre, Milei había definido la cuestión de las islas como “una causa nacional” y reclamado que la resolución 31/49, que insta a las partes a no introducir modificaciones unilaterales mientras persista la disputa, tenga consecuencias.