El candidato dijo que pretende aprovechar el peso legislativo de su partido para elegir a los presidentes de ambas cámaras y reformar la Constitución, para redemocratizar el país El senador Flávio Bolsonaro, que disputará la presidencia de Brasil con Luiz Inácio Lula da Silva en la segunda vuelta del 25 de octubre, anunció que, si gana, usará la bancada de su Partido Liberal para impulsar una reforma constitucional que modifique el Poder Judicial, reduzca de 18 a 16 años la edad de imputabilidad penal y elimine la reelección presidencial.
El martes, en un acto en Goiânia, el candidato dijo que pretende aprovechar el peso legislativo de su partido para elegir a los presidentes de ambas cámaras y reformar la Constitución, para redemocratizar el país, para que las instituciones vuelvan a respetar la Constitución. Ante la inquietud que generó la frase, el miércoles precisó en Brasilia el alcance de la reforma y respondió a quienes temen un giro autoritario: He visto gente diciendo que ahora, con mayoría, Flávio va a hacer lo que el padre no hizo. Paren con eso. Aterricemos en el mundo real. Su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, cumple una condena de 27 años por intento de golpe de Estado.
Una enmienda constitucional requiere en Brasil el voto de tres quintos de cada cámara en dos votaciones: 308 de los 513 diputados y 49 de los 81 senadores. Según el diario El País, el Partido Liberal obtuvo el domingo 121 escaños en la Cámara de Diputados, un 20% más que en 2022, y con sus aliados rondaría los 50 en el Senado. Entre los electos figuran la esposa del expresidente, Michelle Bolsonaro, y su hijo Carlos, como senadores.
Bolsonaro recibió esta semana el apoyo de dos excandidatos de la primera vuelta. Ronaldo Caiado, exgobernador de Goiás, que obtuvo alrededor del 2,2% de los votos, se lo dio en un acto en Goiânia: Estoy aquí para derrotar al PT. El exgobernador de Minas Gerais Romeu Zema, con menos del 1%, lo hizo el lunes. Al acto asistió también el gobernador de São Paulo, Tarcísio de Freitas, reelegido el domingo.
Bolsonaro, que obtuvo el 47% de los votos válidos frente al 45% de Lula, ya había anunciado el lunes su intención de reducir el número de ministerios y de nombrar al menos a cuatro jueces del Supremo Tribunal Federal. Lula no tuvo actos públicos el lunes ni el martes y se reunió en Brasilia con su equipo de campaña, que ha anunciado que el presidente buscará la confrontación directa en la segunda vuelta.