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Canadá invita al Reino Unido a sumarse a su alianza económica con la Unión Europea

Lunes, 21 de setiembre de 2026 - 09:31 UTC
“¿Por qué no unirnos?”, sostuvo el ministro, que también planteó que “el mundo ha cambiado, Estados Unidos ha cambiado, así que nosotros tenemos que cambiar”. “¿Por qué no unirnos?”, sostuvo el ministro, que también planteó que “el mundo ha cambiado, Estados Unidos ha cambiado, así que nosotros tenemos que cambiar”.

El ministro de Finanzas de Canadá, François-Philippe Champagne, propuso que el Reino Unido se incorpore a la alianza económica que Ottawa negocia con la Unión Europea, en declaraciones a la BBC. “Somos independientes y soberanos, pero somos más fuertes juntos”, afirmó. El Gobierno británico no ha respondido públicamente a la propuesta.

“Necesitamos mirar las asociaciones de otra manera, y lo bueno es que cuando uno mira a Canadá, y diría que al Reino Unido, compartimos los mismos valores. Estamos muy alineados en nuestra visión del mundo. ¿Por qué no unirnos?”, sostuvo el ministro, que también planteó que “el mundo ha cambiado, Estados Unidos ha cambiado, así que nosotros tenemos que cambiar”.

Las declaraciones siguen a la propuesta de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, de “abrir la puerta” a que Canadá se convierta en el primer miembro asociado del bloque, una figura que no está prevista en los tratados de la Unión y cuyo detalle aún no ha sido formalizado. Champagne describió el viaje del primer ministro canadiense, Mark Carney, a Estrasburgo como un esfuerzo “para construir la alianza del futuro”. Carney, exgobernador del Banco de Inglaterra, ha planteado antes una alianza de “potencias medias” en crecimiento económico, resiliencia y seguridad.

Trump reaccionó amenazando con nuevos aranceles a la Unión Europea si el plan de asociación resultara “hostil” hacia Estados Unidos. Calificó la idea de risible y describió a Canadá como un “socio comercial terrible”.

Canadá mantiene una guerra comercial con Estados Unidos desde que las negociaciones se rompieron a último momento en agosto y ambos aplicaron aranceles recíprocos. Champagne sostuvo que el conflicto no fue elegido por su país: “Respondimos porque en algún momento hay que decir 'ya basta'. Nadie puede vulnerar nuestra soberanía económica”. Describió la respuesta canadiense como “medida, focalizada y estratégica”, “dólar por dólar, arancel por arancel”, afirmó que Ottawa no busca la escalada y que “volverá a comprometerse en el momento adecuado” con Washington. Añadió que las industrias afectadas recibirán apoyo “todo el tiempo que haga falta” y que la disputa ofrece una “oportunidad dorada” para diversificar mercados.

La invitación sitúa al Reino Unido en una posición delicada: renegoció su propio acuerdo comercial con Estados Unidos en junio del año pasado y la iniciativa canadiense plantea interrogantes sobre su posicionamiento respecto de Europa tras el Brexit. Carney se reunió con el primer ministro británico, Andy Burnham, en Liverpool durante su gira europea de la semana pasada, y Champagne participó el viernes en un encuentro de ministros de Finanzas de la Unión Europea en Dublín, junto al ministro británico de Hacienda, John Healey. Burnham se reunirá esta semana por primera vez con Trump, en la Asamblea General de la ONU en Nueva York.

Entre los contenidos concretos que Carney planteó figuran la participación canadiense en programas europeos de universidades, investigación científica, inteligencia artificial y financiación de defensa, movilidad para que jóvenes de ambos lados del Atlántico estudien y residan, el suministro canadiense de minerales críticos y gas, y el acceso a tecnologías avanzadas europeas.

Tanto Ottawa como Bruselas contemplan que el mecanismo pueda servir a otros países afines que nunca llegarían a ser miembros plenos, con Australia como ejemplo mencionado.