La ceremonia celebrada este viernes en la Zona Cero de Nueva York por el 25º aniversario de los atentados del 11 de septiembre de 2001 incorporó por primera vez un séptimo minuto de silencio, dedicado a las personas que murieron con posterioridad a causa de enfermedades y lesiones derivadas de los ataques. La organización informó que pasará a formar parte permanente del acto anual.
Los seis minutos previos corresponden a los momentos clave de aquella jornada: el impacto de sendos aviones contra cada una de las Torres Gemelas, el derrumbe de ambas, el ataque contra el Pentágono y la caída del vuelo 93 de United Airlines en un campo de Pensilvania. El primero se observó a las 8.46, hora en que el primer aparato se estrelló contra la Torre Norte.
Los atentados, cometidos por Al Qaeda con cuatro aviones comerciales secuestrados, causaron 2.977 muertos: 2.753 en Nueva York, entre ellos 343 bomberos del cuerpo municipal; 184 en el Pentágono, y 40 en Shanksville. Durante la ceremonia, familiares de las víctimas leyeron uno a uno los 2.983 nombres inscritos en el monumento, que incluyen a los seis fallecidos en el atentado de 1993 contra el World Trade Center. La lectura concluyó poco antes de la una de la tarde.
Al acto asistieron el vicepresidente J. D. Vance y los cuatro expresidentes vivos: el republicano George W. Bush, que ocupaba la Casa Blanca en 2001, y los demócratas Bill Clinton, Barack Obama y Joe Biden, junto a autoridades estatales y municipales. Por norma de la organización, los cargos públicos no pronuncian discursos.
El presidente Donald Trump participó en la conmemoración del Pentágono, en Arlington, como ya había hecho el año anterior. Allí describió los atentados como un episodio de enorme maldad que llevó al país a unirse frente al terrorismo, y vinculó la fecha con la campaña militar en curso contra Irán al afirmar que Estados Unidos garantizará que Teherán nunca disponga de un arma nuclear. El secretario de Guerra, Pete Hegseth, cargo que hasta hace poco se denominaba secretario de Defensa, intervino en términos similares.
Varios familiares aprovecharon la lectura de nombres para reclamar al Gobierno que revise su relación con Arabia Saudí. Terry Strada, presidenta nacional de la organización 9/11 Families United, sostuvo que administraciones sucesivas optaron por proteger a los saudíes en lugar de apoyar a las familias, una acusación que se inscribe en un litigio aún abierto y que no ha sido establecida judicialmente.
El aniversario estuvo precedido por una controversia en torno al alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, primer musulmán en ocupar el cargo, a quien un grupo de familiares pidió mediante una recogida de firmas que no asistiera. El exalcalde Rudolph Giuliani, que dirigía la ciudad en 2001, cuestionó su presencia en términos que incluyeron una comparación con los autores de los atentados. Ambos coincidieron en la ceremonia y se dieron la mano. Mamdani declaró a una cadena estadounidense que intercambiaron cortesías.