Una multitud se congrega en Casemates Square durante el acto del National Day de Gibraltar, que conmemora 59 años del referéndum de soberanía de 1967. Foto: Jim Watt Un año más, es 10 de septiembre, fecha en que Gibraltar celebra su Día Nacional, el National Day, en el aniversario del referéndum de 1967 sobre si seguir siendo británico o unirse a la España de Franco. El resultado fue contundente y, pese al fin de la dictadura franquista, Gibraltar sigue siendo firmemente británico.
Una gran multitud se congregó en Casemates Square para el acto político, aunque la plaza no estuvo tan llena como en años anteriores. Muchas personas aprovecharon el día festivo para hacer un fin de semana largo fuera, y algunos comercios cerraron el viernes para facilitarlo.
Como es habitual, asistió una delegación multipartidista de ambas cámaras del Parlamento británico, integrada, entre otros, por Amanda Martin (laborista), Martin Vickers (conservador), Al Pinkerton (liberal demócrata) y Andrew Rosindell (Reform UK), histórico defensor de Gibraltar. También estuvieron presentes miembros de la Cámara de los Lores y un grupo de ex diputados que ostentan la Libertad de la Ciudad.
El ministro británico para Europa, Lord Stewart Wood, llegó con retraso por demoras en el tráfico aéreo. Era su primera visita al Peñón con motivo del National Day.
Fabian Picardo, ministro principal, pronunció un enérgico discurso en el que recordó al público que, piensen lo que piensen otros, el territorio pertenece al pueblo de Gibraltar y nada puede cambiarlo. Indicó que sería la última vez que subiría al estrado como ministro principal.
Leyó en voz alta una carta del rey Carlos III y otra del primer ministro británico, quien reafirmó que el Gobierno del Reino Unido se mantiene inquebrantable en su compromiso con Gibraltar, con la soberanía británica y con el principio de autodeterminación.
En un comunicado, el viceministro principal, Joseph Garcia, señaló que este National Day es el primero desde la firma del tratado entre el Reino Unido y la UE. Añadió que el acuerdo demuestra que preservar la soberanía británica y mantener estrechos lazos con Europa no son objetivos incompatibles.
Garcia afirmó además que la autodeterminación significa que el futuro de Gibraltar solo puede decidirlo su pueblo, de forma libre y democrática. Ese principio, subrayó, no se ve debilitado por el tratado, ni diluido por una mayor cooperación con los vecinos europeos, ni menoscabado por el trabajo en curso con la Unión Europea para mejorar la vida de los ciudadanos.
Los organizadores anunciaron que la jornada concluiría por la noche con un espectáculo de fuegos artificiales y una exhibición de drones en formación.