La negociación abarca alrededor de una docena de campos que acumulan unos 90.000 millones de barriles de reservas probadas El Gobierno de Estados Unidos negocia con el Ejecutivo interino de Venezuela la adquisición de participaciones en un conjunto de campos petroleros del país sudamericano, con fórmulas que incluirían arriendos de hasta cien años, según informaron el jueves los medios Axios y Bloomberg citando a altos cargos estadounidenses no identificados.
Ninguna de las partes ha confirmado las conversaciones. La Casa Blanca declinó comentar y derivó las preguntas al Departamento de Energía, que no respondió. Tampoco lo hicieron el Ministerio del Petróleo venezolano, la petrolera estatal PDVSA ni el Ministerio de Información, y la ministra de Hidrocarburos, Paula Henao, no pudo ser localizada.
Según las fuentes citadas por Axios, la negociación abarca alrededor de una docena de campos que acumulan unos 90.000 millones de barriles de reservas probadas, cerca de un tercio de los aproximadamente 300.000 millones que Venezuela tiene certificados, las mayores del mundo. Una lista de 17 yacimientos a la que tuvo acceso la agencia Reuters incluye áreas nuevas en la Faja del Orinoco y campos maduros en el lago de Maracaibo, algunos operados en la actualidad por una empresa china con un contrato firmado durante el mandato de Nicolás Maduro.
El esquema en discusión contempla que Washington obtenga una participación en los yacimientos designados y que empresas privadas, incluidas estadounidenses, los modernicen y exploten. Venezuela recibiría a cambio mayores ingresos por el aumento de la producción. Las conversaciones las encabezan el secretario de Estado, Marco Rubio, y la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, y no hay calendario para un acuerdo definitivo. El secretario de Energía, Chris Wright, ha considerado viajar a Venezuela la próxima semana. Calificar este acuerdo de enorme sería quedarse corto, declaró a Axios uno de los funcionarios consultados.
La operación responde también a presiones internas. La Administración afronta el alza de los precios de la gasolina de cara a las elecciones legislativas de noviembre y busca reponer la Reserva Estratégica de Petróleo. Encaja además en una pauta reciente: el Gobierno estadounidense ha tomado participaciones en compañías como Intel, MP Materials y Lithium Americas, y en lo que Bloomberg denomina la así llamada Doctrina Donroe de ampliación de la influencia estadounidense en el hemisferio.
En paralelo, Bloomberg informó de que Caracas estudia abandonar la Organización de Países Exportadores de Petróleo, que contribuyó a fundar en 1960 y cuyas cuotas incumple desde hace años. Emiratos Árabes Unidos anunció su salida en abril e Irak planteó la posibilidad en junio antes de descartarla. Venezuela produce actualmente alrededor de 1,25 millones de barriles diarios.
Las conversaciones siguen a la reforma de la ley de hidrocarburos que Rodríguez promulgó el 30 de enero, menos de un mes después de la captura de Maduro por fuerzas estadounidenses, y a la flexibilización del embargo petrolero por parte del Tesoro estadounidense. Funcionarios citados por Axios reconocen que la presidenta encargada podría afrontar acusaciones de ceder los recursos naturales del país.