Las precipitaciones respondieron al paso de la onda tropical número 37 por el norte de Venezuela, con descargas eléctricas y ráfagas de viento Al menos tres personas murieron en Caracas por las lluvias torrenciales que cayeron entre la noche del sábado y la madrugada del domingo, que además provocaron inundaciones, caída de árboles, cortes eléctricos y la destrucción de campamentos donde se alojan familias damnificadas por el doble terremoto del 24 de junio.
El comandante general de los Bomberos de Caracas, Pablo Antonio Palacios Salazar, informó de que dos menores de sexo femenino fueron arrastradas por una corriente de agua en la parroquia La Vega, en el suroeste de la capital. Cuando los efectivos llegaron al lugar, las autoridades ya resguardaban ambos cuerpos. Una mujer de 49 años falleció también en el municipio Libertador. En el municipio Sucre, al menos treinta viviendas quedaron anegadas.
Las precipitaciones respondieron al paso de la onda tropical número 37 por el norte de Venezuela, con descargas eléctricas y ráfagas de viento, según el Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología. Se registraron anegaciones en vías de La Candelaria, San Bernardino, Petare, Antímano y Caricuao, así como en la carretera Panamericana, y el caudal del río Guaire aumentó hasta arrastrar vehículos en sectores del extrarradio. También hubo afectaciones en varios estados del centro y el occidente del país.
El episodio golpeó de forma directa a quienes perdieron su vivienda en el sismo de junio. Unas 115 familias del conjunto habitacional Misión Vivienda OPP-10, en la parroquia Santa Rosalía, vieron destruidas las carpas en las que dormían desde que su edificio quedó inhabitable. Otro campamento, en el bulevar Panteón, sufrió daños similares. Bomberos y funcionarios de Protección Civil retiraron troncos y ramas caídas sobre las tiendas.
Carlos Julio Rojas, defensor de derechos humanos y coordinador del Frente Norte Caracas, sostuvo que esas familias fueron dejadas a su suerte por las autoridades y afirmó que, casi dos meses después del sismo, no han comenzado los trabajos de reestructuración del edificio. La alcaldesa de Caracas, Carmen Meléndez, indicó que Protección Civil y los bomberos permanecen desplegados en las comunidades afectadas. El alcalde de Baruta, Darwin González, decretó la alerta en las zonas residenciales de su jurisdicción.
Según las últimas cifras oficiales, difundidas el 10 de agosto, el doblete sísmico dejó 6.301 muertos y más de 16.000 heridos. Un total de 12.411 viviendas mantienen restricciones de habitabilidad y 9.567 fueron catalogadas de alto riesgo y deben ser demolidas. Al menos doce edificios colapsaron por completo en la capital.
El domingo transcurrió sin lluvias en Caracas, aunque las autoridades mantuvieron el llamado de alerta. Muchas de las personas afectadas por el terremoto han regresado a viviendas deterioradas antes que continuar en refugios improvisados, a la espera de las soluciones habitacionales anunciadas por las autoridades.